Laura Pacheco Mora
21/07/2020 19:48

Se estrena la rusa, Sumergidos (Koma, 2019), película de ciencia ficción del director Nikita Argunov, experto en efectos especiales, con reminiscencias a El Origen (Inception, 2010) y Matrix (The matrix, 1999). La premisa es similar, aunque relatada desde un punto de vista distinto e interesante. Las preguntas existenciales regresan.

Sumergidos

(2020)

El film sigue a Viktor (Rinal Mukhametov), un joven arquitecto que despierta luego de un accidente en un mundo paralelo creado por su inconsciente. En esta nueva realidad, consigue un don y se une a un grupo en su misma situación para luchar por su vida y buscar la salida al mundo real.

Nikita Argunov también participó del guion que, en ciertos tramos, es incongruente y poco creíble. El relato y el inexpresivo protagonista logran nuestra empatía recién transcurrida una hora, donde el espectador comienza a ser incluido en la trama. De todas maneras, se destaca la valentía de relatar una historia ya contada y con gran éxito. El film encuentra su personalidad, con un giro diferente.

La fortaleza de este film se apoya en los efectos visuales y el mensaje principal que transmite de manera efectiva. La originalidad se encuentra en el punto de partida que deberá descubrir y reflexionar el espectador. Todo lo que vemos, desde la escenografía hasta los movimientos y colores, connotan símbolos que quedan sujetos a la percepción del público. El relato nos sitúa en el inconsciente del protagonista, lo que da como resultado un permanente universo simbólico, a veces impredecible y " sin sentido", lo cual está muy bien logrado.

En buena hora, el tópico del mundo irreal resurge de sus cenizas, con los viejos pero siempre efectivos cuestionamientos sobre la distorsión de la realidad, de vivir en una confusión permanente que engaña. La subjetividad en su máxima expresión "sin el peso de la memoria puedes ser lo que quieras".

7.0

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