Juan Pablo Russo
14/04/2020 14:35

La coproducción hispano-argentina dirigida por Alejandro Amenábar, Mientras dure la guerra (2019), recrea, en la ciudad universitaria de Salamanca, el conflicto que tuvo Miguel de Unamuno con sus propias ideas al apoyar la sublevación del ejército en contra del gobierno republicano español.

Mientras dure la guerra

(2019)

Amenábar sigue siendo fiel a su estilo con Mientras dure la guerra. Su cine se asienta en meticulosas teorías y principios que él desarrolla en sus films. El músico y cineasta nacido en Chile pero afincado en España se documenta a fondo sobre los temas que aborda, se sumerge en sus laberintos y fórmulas y de ahí emerge con un guion que refuerza una tesis. Eso hizo con Regresión, con Abre los ojos y ahora lo vuelve a demostrar con un film que intenta ser un espejo del momento político-social que se vive en el mundo, con el peligroso ascenso de la ultraderecha. Es, por lo tanto, un film de denuncia y advertencia camuflado bajo la apariencia de una película de reconstrucción histórica.

Para todo ello, no se han escatimado medios en vestuario en extras y en la variedad de locaciones, así como en la caracterización de actores, donde sobresale el trío protagonista formado por Karra Elejalde, Eduard Fernández y Santi Prego, que encarnan respectivamente a Unamuno, al general Millán Astray y al pronto dictador Francisco Franco.

El envoltorio de la película es impecable, pero ¿está a la misma altura su contenido? Lamentablemente, no. El film carece de emoción, riesgo y espontaneidad, incluso de suspense, drama y miedo ante lo que se avecina: todo está tan milimétricamente calculado, ejecutado y pensado como una tesis doctoral, perfecta para leerla ante un tribunal de sabios que juzgue su elaboración, pero que aburriría a un profano en la materia abordada.

6.0

Comentarios