Emiliano Basile
24/03/2020 18:40

A diferencia de otros músicos virtuosos, la vida de Miles Davis está íntimamente ligada a la evolución del jazz. Su nombre atraviesa todas las épocas del género musical y Davis supo brillar en cada una de ellas. Por eso, Miles Davis: Birth of the Cool (2020) no es solo un documental informativo sobre la vida y obra del trompetista y compositor, sino también sobre la historia del jazz atravesada por los acontecimientos políticos históricos que la marcaron.

Miles Davis: Birth of the Cool

(2020)

Como todo documental de Netflix la estructura clásica prioriza la narración, cronológica de la vida del músico. Sus comienzos desentrañando la leyenda de su llegada a la escena musical, el éxito prematuro, la concepción de sus emblemáticos álbumes, su lado oscuro asociado al consumo de alcohol y drogas, para luego resurgir y convertirse en icono del jazz. Pero toda esta data no es tan interesante como escuchar su música acompañando las imágenes (con excelente calidad de fotografías, propias de la editorial Taschen). Melodías de jazz que van cambiando, improvisando (fiel al estilo del trompetista) y adaptándose a los tiempos que le tocó transitar.

Es que Miles Davis fue un hombre moderno, siempre a la vanguardia con su música. Claro, el documental de Stanley Nelson se ampara en la idea de genio atormentado, siempre ideal a la hora de realizar una biopic sobre una figura enigmática. El relato lo asocia a su carácter antisocial, introvertido y malhumorado como contraparte (porque todos los genios son incomprendidos en su época, de ahí su lado oscuro) a las fibras emocionales que supo transmitir con su arte sobre el escenario.

Conoció el éxito, tocó con todas las figuras del ambiente (Charlie Parker, John Coltrane), hizo la banda sonora de la película francesa Ascensor para el cadalso (Ascenseur pour l'échafaud, 1958) y, como contraparte, tuvo problemas con las drogas, las dificultades de ser un afroamericano exitoso en los años cincuenta, varias esposas, etc., culminando cómo no podía ser de otra manera, con el legado que dejó a cuanto músico contemporáneo y posterior se le pueda ocurrir.

Miles Davis: Birth of the Cool tiene la hermosa contradicción de ser un documental convencional sobre el artista de la improvisación, por eso más allá de la información extremadamente valiosa que pueda suministrar, es esencial oír sus partituras para comprender la magia del hombre. Ahí donde las palabras sobran, la música impone su grandeza.

7.0

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