Juan Pablo Russo
20/03/2020 12:42

En El hoyo (2019) el bilbaíno Galder Gaztelu-Urrutia propone una mordaz sátira kafkiana sobre la voracidad humana a través de una película de género que mezcla la fábula distópica con el thriller de ciencia ficción para albergar un duro, complejo, crítico y elaborado mensaje contra la sociedad actual, el capitalismo y la distrubución de la riqueza.

El hoyo

(2019)

El protagonista de El hoyo es un hombre que accede a ingresar en una especie de cárcel a cambio de cierta recompensa. Solo sólo puede llevar consigo un objeto y él elige un volumen de Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes. Cuando despierta, dentro de la celda de un sombrío edificio, no sólo descubre a quien será su compañero, sino que ambos están ocupando una posición determinada dentro de una escala social, con internos habitando las plantas superiores y otros muchos, las inferiores, en donde a medida que se desciende se ofrecen menos posibilidades de supervivencia, y que se rige por una especie de lotería tan infernal como la que Jorge Luis Borges imaginó para Babel.

En cada piso, de pocos metros y minimalismo extremo, permanecerán durante un mes, para cambiar luego a otro: tal vez subiendo, quizás bajando. Sólo una plataforma, repleta de comida, les comunica: los alimentos están disponibles durante unos minutos para deleite de los del nivel uno, para luego ir bajando con la misma cadencia temporal, a niveles inferiores, y así sucesivamente: dependerá en cuál habita cada personaje para comer o no ese día.

La trama aplica las teorías de Thomas Hobbes, en el sentido de que la naturaleza humana posee un instinto de conservación que cada uno tiene derecho a mantener. La consecuencia de ese derecho es un enfrentamiento entre los hombres, es decir, la guerra. Por ello decide someterse al Leviatán (el Estado), con el fin de asegurarse su supervivencia.

Gaztelu-Urrutia construye una pesadilla que, desde su inicio, transmite desasosiego, claustrofobia y angustia. Una fábula disfrazada de thriller de ciencia ficción que arremete contra el egoísmo generalizado, la apatía, la humillación laboral y social. Todo ello lo hace el cineasta sin renunciar ni al misterio ni al humor.

8.0

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