Nicolás Quinteros
29/11/2019 17:56

En Nunca subí al Provincia (2019), el realizador chileno Ignacio Agüero, retrata los cambios que sufre su barrio desde su propia casa, principalmente con la construcción de un edificio que le obstruye la mirada del cerro Provincia. En este paseo que nos propone Agüero, a partir de ese micromundo, se irá develando su mirada sobre el paso del tiempo y del entorno.

Nunca subí al Provincia

(2019)

Como sostiene el propio director, su película es un “estado de divagación”. No existe una historia o un relato en el sentido más tradicional del término. La cámara se mueve de un lado a otro, el sonido en muchos pasajes no es nítido, el montaje se vuelve aleatorio.

Y en ese divagar, lentamente vamos descubriendo la historia de su barrio, de los que ya no están, de los que resisten. Y de lo vivido entre las cuatro paredes de su casa. Todo bajo la imponente presencia del Provincia, que el director ya no puede ver desde su casa.

Nunca subí al Provincia, que compartió el premio a Mejor Película de la competencia Latinoamericana en el 34 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, es un documental de ensayo, sin estructura, pero que a partir de ese espacio cerrado que es la propia casa del realizador, pinta el mundo.

8.0

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