Juan Pablo Russo
27/11/2019 12:01

Martín Desalvo (Unidad XV, El padre de mis hijos) vuelve al cine de género para fusionar el thriller con el western ecológico en El silencio del cazador (2019), película filmada en la selva misionera con Pablo Echarri, Alberto Ammann y Mora Recalde.

El silencio del cazador

(2019)

La historia se centra en la disputa entre Guzmán (Echarri), un guardaparque fronterizo, y Benek (Ammann), un terrateniente al que su dinero lo vuelve impune. Ambos eran amigos de juventud y Sara (Recalde), una médica rural, hoy casada con Guzmán y antigua novia de Benek, los convirtió en enemigos. Ante la amenaza de que un yaguareté se está comiendo el ganado, Benek aprovecha el ataque para hacer uso de sus habilidades (reprimidas) de cazador, mientras Guzmán inicia una feroz cacería contra su enemigo amparándose en las facultades que la ley le brinda.

Con guion de Francisco javier Kosterlitz, cuya mayor virtud es la forma que utiliza para adentrarse en la complejidad psicológica de los personajes, El silencio del cazador está estructurado como un western moderno con elementos de thriller dramático, donde el foco, que está puesto en la ecología, resulta la excusa para narrar una historia en donde las relaciones con el poder, la impunidad y el abuso, en todo sentido, están a la orden del día. Guzmán y Benek aparecen enfrentados por Sara pero en ese enfrentamiento no solo está la disputa por el amor, sino también por el poder.

Filmada con cámara en mano y largos planos secuencia en locaciones de las comunidades de Alem, Cerro Azul, San Ignacio y Mojón Grande, Desalvo, que en todas sus películas trabaja la fotografía de una manera particular y diferente, apela al DF Nicolás Trovato para crear la atmosfera opresiva y de tensión que se mantiene a lo largo de toda una historia donde no hay héroes ni heroínas, sino hombres y mujeres con las contradicciones que los hacen humanos.

8.0

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