José C. Donayre Guerrero
31/10/2019 14:57

Estafadoras de Wall Street (2019) es una película de acción dirigida por Lorene Scafaria de enorme vértigo, que utiliza la coyuntura de lo que fue la crisis en New York para insertarnos en una historia de nightclub donde lo más importante son las imágenes y los colores de una estética particular y sugerente. Un relato de aventura nocturna donde lo más atractivo es el desenvolvimiento de sus protagonistas.

Estafadoras de Wall Street

(2019)

Dorothy (Constance Wu) es una stripper que está haciendo su carrera en un club nocturno de New York, pero no logra ser la gran estrella que anhela. Con el nombre de Destiny, va conociendo todo el tramado económico que se lleva ahí. Pero ahí tiene a Ramona (Jennifer Lopez) quien será su referencia para tener mayor llegada. Se convierte en su mentora para lograr un mejor espectáculo. Ramona la entrena y así su forma de vida mejora. En este punto descubrimos que todo lo que estamos viendo es una investigación periodística hecha por Elizabeth (Julia Stiles) pues algo sucedió. Se develaría que ante las adversidades económicas personales de Dorothy y sus compañeras, sumada a la crisis ocurrida en aquellos años, Ramona lleva a Dorothy y un grupo de strippers a vengarse de los hombres de negocios del Wall Street. Entonces la historia es el recuento de una venganza basada en la estafa de dinero, todo contado por Dorothy y Ramona mostrando lo que pasó y qué las llevo a hacer eso.

Si bien la película tiene mucho vértigo ya que se apoya en su temática para causar mayor impacto, da por momentos la impresión de estar dentro de seguidos videoclips que apuntan a la construcción visual de la vida nocturna del night club y la relación entre las strippes. Un juego donde lo más importante es la estética corporal centrado en lo más importante de la película y lo que se puede ver. La idea de los claroscuros y el baile y la sensualidad que marcan la noche como el sustento de todo un tramado que se hila por Dorothy y Ramona quien pasa a ser el centro de atención de todo el argumento.

Después el desarrollo sobre el tema de la estafa es más fiel al estilo de las películas como La gran estafa (Ocean´s Eleven, 2001) donde hay una sobrecarga visual sobre cada situación nueva, haciendo hincapié estético y estilo videoclip de relatos policiales o de robo, usando la música y su mayor conector de todo como es la voz en off, marcando los momentos claves, pero no consigue ser demasiado enriquecedor en el uso de este recurso, conlleva a ser todo muy explicativo y si bien no decae del todo pues lo mantiene ágil para el cruce de líneas temporales, deja en claro que todo está centrado en sus protagonistas.

Desde luego se hace vertiginoso y hay drama y una gran interacción entre los personajes y lo relacionado a la profesión a la cual se dedican y todo lo que ello conlleva. Sin duda la idea de que estamos viendo el desarrollo de un artículo del periódico es atractivo, pero queda en ese punto sin ahondar demasiado y queda un relato que se sostiene más por las imágenes que por su argumento.

5.0

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