Laura Pacheco Mora
28/10/2019 14:37

En estos tiempos convulsionados, resulta interesante la nueva propuesta de Daiana Rosenfeld (Sanadora, 2017), en su nuevo film Mujer Medicina (2019), sobre los procesos de sanación de Fedra Abrahan, a través de la medicina tradicional amazónica y serrana del Perú. Dirigido en especial a quienes se encuentren en una búsqueda diferente de sanación y de paz interior.

Mujer Medicina

(2019)

Fedra es celíaca, da testimonio de cómo se sanó con plantas medicinales en un viaje y conociéndo la emoción que tuvo que curar de raíz. Esa emoción es la intolerancia, primero hacia sí misma y luego hacia los demás. Pero este viaje será diferente, ya que acaba de fallecer su padre y decide atravesar el duelo en la selva amazónica y en la montaña peruana, realizando diversos rituales de sanación, limpieza y purificación con ceremonias de plantas maestras, ayunos y búsqueda de visión. Un proceso duro y personal, nos indica que existe una planta para cada persona.

Los elementos utilizados por la directora, son los indicados para introducir al espectador en la selva y experimentar con medicinas ancentrales. En este caso acompañamos a la protagonista en el proceso de su preparación para la ceremonia de ayahuasca. El relato es en primera persona, ya que se trata del paso a paso de su experiencia, única e íntima. La neblina, la luna, la tierra, el agua, los árboles, el fuego, en especial el humo y la magestuosidad de los paisajes. Además la formación natural de mandalas, cánticos, mantras y planos subjetivos de la distorsión o visión extra-sensorial del campo visual, como efecto del trance; planos detalle de la potente paleta de colores existentes en pequeños animales, plantas, flores, a los que no prestamos suficiente atención, no le damos el valor adecuado ni agradecemos la belleza que le otorgan a la vida.

El ayuno consta de 4 días, con el propósito de honrar a los 4 elementos de la naturaleza y a la relación de su significado con nuestra esencia.

Considerándo a la enfermedad, como un desequilibrio emocional y en un momento en el cual, la medicina alopática es cuestinada por los de "occidente", por enfermarnos más que curarnos, confluye en una acercamiento a las opciones que brinda la medicina natural. Nos encontramos en un proceso de transición, de apertura de nuestra mente y corazón, de escuchar y quizás contemplar nuevas maneras de sanar. El documental se presenta como una alternativa para que reflexionemos y repensemos porqué nos enfermamos y cómo elegimos sanarnos.

6.0

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