Emiliano Basile
30/05/2019 15:46

Tercera película de Eduardo Meneghelli, y la tercera con el protagónico del inexpresivo Gabriel Peralta, logra momentos de buen cine gracias a la participación del gran elenco de reparto (Luciano Cáceres, Luis Ziembrowski, Facundo Aquino, Lautaro Delgado Tymruk, Esteban Menis y Gonzalo Urtizberea) y una producción que acompaña por la carretera al camión del título.

Blindado

(2019)

Luna (Gabriel Peralta) sufrió un accidente –perdió a su mujer e hijo- y quedó traumado. Para salir de la depresión regresa al trabajo y conduce el camión recaudador mientras escucha día y noche frases de La Biblia que suenan por la radio.

La enajenación que produce el film mezclando los audios –las frases mencionadas y la canción del día del accidente- se fusionan con las imágenes de la rutina laboral mechadas con recuerdos del suceso traumático. Realidad e imaginación perturbada (Luna no recuerda varios de los hechos del pasado) obsesionan al protagonista con Selva (Aline Jones, la actriz de Brasil protagonista de la serie El Negocio producida por HBO), una compañera de trabajo, y su hijo Beni.

El camión de caudales funciona de caja de resonancia para el protagonista a punto de colapsar, el vehículo lo contiene y presiona con la misma intensidad, en cada acción/transición que le toca realizar. En ese periplo aparece el destino errático, tan trágico como inevitable. Porque la historia se repite como farsa o como tragedia dice el dicho reafirmado por los pasajes bíblicos del relato.

Con una narración más fluida que los films anteriores de Menegheli, Blindado (2019) cuenta la odisea del héroe trágico una vez más, gracias a las tomas en rutas (¿el camino de la perdición?) de un despliegue técnico digno que le imprimen ritmo a un film en donde el trabajo de los personajes secundarios -con Luciano Cáceres a la cabeza, otra vez como un loco querible y peligroso- son fundamentales para fomentar en la película la tensión entre el deber y la locura.

6.0

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