Alejandro Turdó
17/04/2019 13:37

Para sorpresa de muchos, el universo de terror sobrenatural comandado por James Wan (El conjuro, La monja) acaba de sumar un nuevo adepto proveniente del folclore hispano parlante. La llorona, una suerte de contracara femenina del popular hombre de la bolsa, es ese mito urbano que habla de una mujer fantasmal cuyo llanto engaña a niños para capturarlos, en represalia por la pérdida de los propios.

La maldición de la llorona

(2019)

El relato tiene lugar en Los Angeles en el año 1973, continuando la costumbre de este universo terrorífico de ubicar sus historias en décadas pasadas... ¿será que no hay lugar en la modernidad para el terror clásico y conservador? Anna García (Linda Cardellini) es una flamante viuda y madre de dos hijos, que trabaja como asistente social y tiene ante sí un curioso caso, también de una madre soltera, acusada de maltratar a sus dos hijos varones. Conforme Anna investiga más a fondo, empieza a nota cierta conexión entre este caso y la figura de “la llorona”, ese personaje pagano que trae malos augurios según el folclore latino. Para colmo de males la maldición impacta de forma directa en Anna, siendo sus hijos también potenciales víctimas, convirtiendo a la lucha contra el ente en una cuestión personal.

El director Michael Chaves hace su debut en un largometraje y construye un film que se apoya en los elementos fundacionales de este subgénero y en particular del universo Wan: una familia fracturada, víctimas inicialmente descreídas de aquellos sucesos del orden sobrenatural o fantástico, la respuesta ineficiente de las instituciones religiosas, la ayuda de un personaje poco ortodoxo que parece ser el único capacitado para enfrentar a la amenaza en cuestión, etc. El tono de la narración y la forma en que se elige retratar al ser maligno recuerda un poco a En la oscuridad de la noche (Darkness Falls, 2003) un film pequeño pero efectivo que daba un giro tenebroso a otra figura del folclore popular: el hada de los dientes.

Abusando un poco de los sustos fáciles, jump scares para el mundo angloparlante, La maldición de la llorona (The Curse of La Llorona, 2019) hace todo de manera prolija y segura, decisión que seguramente atraerá tantos detractores como defensores. Apuesta a lo previsible y va tildado todos los casilleros que tienen para ofrecer tanto el manual del género como los respectivos tropos internos. Es así como el film queda parado sobre esa fina línea que divide lo más clasista del genero de aquellas producciones perezosas que buscan el susto fácil y los lugares comunes para asegurarse una buena afluencia de público que ocupe las butacas... y salte de las mismas tantas veces como el monstruo titular lo considere necesario.

7.0

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