Adrián Monserrat
10/04/2019 10:01

En el marco de la sección Óperas Primas del [21] BAFICI, una película intimista se presenta para retratar una pérdida que invita a la reflexión sobre las idas y vueltas de la amistad.

La distancia

(2019)

Un colectivo que se aleja, un viaje, un rumbo, un camino, una bicicleta que toma velocidad. Simbolismos que sirven para provocar la lectura de un título. Pero, incitando una vuelta a lo que se pretende contar, La distancia (2019) nos propone razones para poder confiar que ese nombre significa algo más. La obra de Franco Palazzo nos embarca en una profunda historia sobre la muerte y las cercanías y los alejamientos que una relación pudiera tener.

Amparo pierde a su mejor amiga y allí se desata una tormenta reflexiva por parte de la protagonista, lo cual es inevitable hacernos sentir parte. Esta intimidad que pretende el largometraje se coloca de inmediato en nuestra mente. Primeros planos con un claro propósito, un naturalismo interpretativo muy bien logrado y diálogos afilados denotan la posibilidad de empatizar y colocarnos como parte del relato.

Los valores de la amistad y la sensación de culpabilidad rozan de manera permanente su viaje a través de la memoria. Los recuerdos de Amparo invitan a pensamientos del presente y al análisis de qué estaba sucediendo en la vida de su amiga al suicidarse. Los constantes tormentos que ella atravesaba nos pinta un panorama sobre lo que padecía. Insomnio, no sentirse parte del entorno, incomodidad, soledad son motivos que afloran en La distancia para aproximarnos a una realidad.

Si bien esta ópera prima no ambiciona en sumergirse aún más en esa relación o en la vida de la que ya no está, es un claro acierto la manera en la cual se cuenta. El punto de vista de Amparo funciona como una canción que pasa por las distintas notas, provoca diferentes emociones y nos arroja hacia una catarata de reflexiones. Esta ópera prima es un disparador ideal para valorar y tratar de comprender a aquellos que tenemos cerca.

7.0

Comentarios