Juan Pablo Russo
16/11/2018 12:40

El catalán Isaki Lacuesta vuelve a trabajar con los protagonistas de La leyenda del tiempo (2006),  dos hermanos gitanos (Isra y Cheíto) , en una historia que navega entre los límites de la ficción y el documental.

Entre dos aguas

(2018)

Los adolescentes de La leyenda del tiempo crecieron y uno se convirtió en militar, mientras el otro acaba de salir de la cárcel y quiere recuperar la confianza de su familia, pero el entorno y la situación laboral no ayudan precisamente a reinsertarse. La cámara de Lacuesta regresa doce años después a los mismos espacios en San Fernando, en Cádiz, donde contrasta la belleza con la dureza, condicionando poderosamente el deambular de un Isra aún perdido en sus propias decisiones y un Cheíto que intenta, como también hacen sus amigos, encauzarle para que logre su estabilidad y equilibrio.

Con música de Kiko Veneno y Raúl Refree, Entre dos aguas (2018), ganadora de la Concha de Oro en el 66 Festival Internacional de Cine de San Sebastián, acerca tanto al espectador a estos dos hermanos que se pega a sus cuerpos bronceados, a sus espaldas tatuadas y a sus pies heridos, descalzos y sucios por el barro. El cineasta sigue a estos hombres que luchan y  transmite su lucha sin complacencia, retratando un mundo que parece tan real que nunca sabremos si estamos frente a una ficción documentada o un documental ficcionado.

Compuesta de fragmentos de La leyenda del tiempo que resaltan el paso del tiempo, Lacuesta construye así una especie de Boyhood (2014), con una mirada sensible, arriesgada y curiosa como sólo él es capaz de hacerlo.

7.0

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