Juan Pablo Russo
13/04/2018 12:12

Luisa Escarria fue fotógrafa en la época de oro del teatro de revista argentino. Por su estudio pasaron todos los capocómicos de las décadas del 50, 60 y 70 y las vedettes más emblemáticas. Sus fotos incluyen a Susana Giménez, Moria Casán, Jorge Porcel, Alberto Olmedo, Juan Carlos Altavista y un sinfín de nombres, tal vez para muchos desconocidos, pero que sin lugar a dudas son parte de la historia del espectáculo nacional. Foto Estudio Luisita (2018) trabaja sobre la nostalgia de lo que fue.

Foto Estudio Luisita

(2018)

Rosa, Graciela y Luisa Escarria son tres hermanas colombianas que llegaron al país en el año 58. Luisa fue quien se hizo cargo del estudio fotográfico que heredaron de su madre. Casi por casualidad empezó a tomar fotografías para los integrantes de una obra que hacía temporada en el Teatro Maipo e inmediatamente demostró un ojo único para captar gestos y detalles imposibles de retratar. Fue en la misma casa donde vivían (y aún viven) las hermanas que montaron el llamado Foto Estudio Luisita que funcionó hasta hace algunos años.

La protagonista principal de esta historia y Sol Miraglia se conocen mientras la fotografa y cineasta trabajaba en un estudio cercano a la casa de Luisita e inmediatamente logran una química única. Miraglia comienza a visitarla mientras inicia una tarea titánica: la puesta en valor del archivo de fotografías para realizar una muestra en el Centro Cultural General San Martín. Durante ese transcurso filma a las hermanas Escarria, en la cotidianidad de la vida diaria, con la complicidad de una nieta “adoptada”, entre anécdotas de aquellos años gloriosos, técnicas para captar lo imposible, secretos en épocas en las que el Photoshop no existía o confesando como el avance tecnológico puso fin a una profesión que antes era más artesanal.

Nostalgia y emotividad son las dos palabras que definen a Foto Estudio Luisita, un documental honesto, donde la complicidad de las tres hermanas con Miraglia es el corazón de un relato que late al compás de los recuerdos de antaño. Miraglia y su codirector Hugo Manso logran con respeto y naturalidad -captando la esencia al igual que Luisita en sus retratos- un documental valioso sobre una parte importante de la historia de la fotografía en el mundo del espectáculo local, una profesión alejada de las luces y las marquesinas, pero que sin ella no serían nada.

7.0

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