Juan Pablo Russo
14/11/2017 11:40

Falso documental con toques de policial negro en el que se mezclan elementos de la realidad con otros inventados es la propuesta de Luis Bernárdez en Los Corroboradores (2017), una ¿disparatada? investigación sobre una logia que pretendía convertir Buenos Aires en Paris.

Los Corroboradores

(2017)

Tomando como base una construcción edilicia que se asemeja a la de algunos emblemas franceses, Bernardez propone una historia que matiza la realidad con la ficción. Construida con los mecanismos del documental, la trama nos presenta a una periodista francesa que viaja a Buenos Aires tras una pista que le dará las claves para descubrir la verdad sobre Los corroboradores, una logia fundada por Carlos Pellegrini cuya meta era la de anexar Buenos Aires a Francia. Como primera parte de ese plan se comienza con la construcción de una serie de edificios que copian en exactitud a los originales franceses.

Bernardez nos conduce así por diferentes emblemas de la arquitectura porteña para develar el misterio de la denominada “La Paris del Plata” (como se la conocía a Buenos Aires) y como Los corroboradores idearon una serie de planes para formar parte de una sociedad a la que deseaban permanecer. Incluso al punto de querer instalar una monarquía. Para ello se nutre de sociólogos, historiadores y un sinfín de personajes reales -y de renombre- que dan su parecer sobre una logia de la que nadie pueda dar por sentado que haya existido.

La investigación que tomará ribetes policiacos también virará hacia lo fantástico al punto de sostener la versión de que en Buenos Aires se encuentran los edificios originales que fueron reemplazados en Francia por copias idénticas y que ahora son los chinos quienes vienen por todas esas reliquias.

Lo atrapante de esta historia es no solo como Bernardez construye un guion en donde lo inverosímil se vuelve verosímil, poniendo en duda sobre que si lo que cuenta es realidad o fantasía. Por más insólito que parezca todo, los cabos sueltos se atan y la trama no hace otra cosa que al menos hacernos pensar de que todo podría estar sucediendo, por más extraño que parezca. Si un presidente hace 25 años nos vendió la idea de que podíamos llegar a la estratósfera no es inverosímil pensar que lo que se cuenta en Los Corroboradores pueda ser real.

8.0

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