Juan Pablo Russo
01/11/2017 15:56

En 1994 Julián Helman y Paula Kleiman filman Los hombres de la puerta, un documental que abordaba las consecuencias sufridas por los trabajadores tras la privatización del puerto de Buenos Aires. Veinte años después vuelven para reflejar una lucha que todavía continúa.

Pulso de puerto

(2017)

En 1992 el entonces Presidente Carlos Menem firmó el decreto de privatización (817/92) por el que se vendieron los puertos y borraron los convenios colectivos de 33 gremios. La misma implicó la entrega de la flota mercante del Estado, dándole la última estocada a una industria vapuleada desde tiempos de la dictadura. Este proceso de vaciamiento dejó como consecuencia una enorme cantidad de portuarios sin trabajo. Los hombres de la puerta reflejaba el inicio de una lucha por el reclamo de los derechos que 20 años después continúa y que el binomio de directores aborda en Pulso de puerto (2017).

Helman y Kleiman trazan, en su segunda película juntos, varias líneas narrativas. Por un lado la lucha que los trabajadores portuarios siguen teniendo veinte años después para que les sean pagadas las indemnizaciones que el estado les quitó como así también las jubilaciones, mientras que por el otro filman el detrás de escena de la realización del documental y los diferentes problemas a los que deben enfrentarse como la imposibilidad de rodar en el puerto o que una de las integrantes del Movimiento de Estibadores Portuarios de Pie quiera organizarles el relato.

Los directores, que desde esa primera experiencia juntos no volvieron a verse por diferentes caminos que tomaron, se reencuentran para continuar con el trabajo realizado veinte años atrás, y esa línea es la que desde lo cinematográfico toma mayor fuerza, pese a que la más potente sea la lucha de los los ex- trabajadores en la pelea de sus derechos laborales, sobre todo en momentos en donde todo indica que situaciones como estas volverán a repetirse en efecto dominó.

6.0

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