José C. Donayre Guerrero
30/04/2017 11:31

La mirada escrita (2017) es un thriller policial hecho de manera loable porque se centra en elementos tan importantes como la mirada y el silencio. De la misma forma, la concentración por el detalle es lo más resaltante y por lo cual el espectador tiene que estar atento a esta historia muy bien estructurada, pues cumple la función de crear suspenso y sobre todo, de conmover hasta el punto de combinar en dosis atractivas una historia violenta con una de amor.

La mirada escrita

(2017)

Ana (Gabriela Beltramino) es una joven periodista y traductora de español al inglés que trabaja en el periódico “La Metropolis”. Es muda por lo que usa notas, señas y mensajes de texto para comunicarse con los demás, y con todo ello logra una gran simpatía con todos. Ana tiene la misión de traducir la noticia de un crimen ocurrido unos días atrás y eso la llevará a unir otros crímenes y finalmente encontrar un asesino serial, del que que podría estar más cerca de lo que ella cree: Un compañero de su trabajo sería el principal sospechoso.

Nunca está de más construir desde un género cinematográfico. El policial y de investigación, siempre resulta el mejor para plantarse la realidad cotidiana y dejar un aire de sospecha e intriga. Pocos géneros logran un efecto de captura de atención como el utilizado por esta película que, de manera concreta e inteligente, a la vez le sirve para contar una historia de amor y, aunque peca de naif o predecible en muchos momentos, sigue para adelante firme y segura.

Gabriela Beltramino es lo mejor de la película dirigida por Nicolás Abello. Su presencia actoral le da el tono y ritmo a la narración, su encanto y delicadeza unido a ese juego infantil que de pronto la convierten en heroína, hacen que la película logre matices atrapantes y que su argumento sencillo se convierta en un gran artificio. Porque no hay que olvidarse que al ser una protagonista muda, solo tiene los mensajes de textos para que la entiendan, el espectador también se convierte en participe de su modo de comunicación.

Desde luego estamos ante un argumento de contexto actual: la desaparición y asesinato de mujeres por parte de psicópatas. Eso es evidente desde el inicio, sin embargo, todo está tratado con mesura. Entonces estamos ante una película muy actual que habla de cine, con La ventana indiscreta (The Rear Window, 1954) de Alfred Hitchcock como sombra referencial al tener a la mirada como co-protagonista. Y así es cuando La mirada escrita se revitaliza, siendo al final, una película que cierra sobre se misma con mucha emoción y no decae en ningún momento.

7.0

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