Rolando Gallego
29/04/2017 19:10

Valle de muñecas es una banda clave en la música de los últimos años. Lentamente se han posicionado en la escena del rock independiente argentino, razón por la cual Emiliano Cativa, prolífico director de fotografía y asistente, debuta como director en Más allá de Valle de Muñecas (2017).

Más allá de Valle de Muñecas

(2017)

La película se presenta como un rockumentary clásico, que desanda los caminos de la banda durante la grabación y presentación de su último disco, y todas las vicisitudes que conlleva cada track que se suma a la historia. Cativa tiene claro lo que desea contar, por lo que se vuelca a registrar, contemplar y luego hacer explotar la pantalla con la música. Hay momentos en los que un reposar la cámara se traduce en la posibilidad de dar a conocer al grupo y sus integrantes para aquellos que se acerquen a la propuesta sin saber nada del conjunto.

Pero Cativa no se queda quieto, no desea sólo producir un documental de expectación ante la acción, razón por la cual juega con texturas, colores y encuadres para poder reconstruir el recorrido de la banda desde la grabación de canciones a shows en directo.

Es muy frecuente que los directores logren plasmar la realidad diaria de las giras, los recitales, los ensayos las grabaciones, convirtiendo a este subgénero documental en una categoría propia con leyes y mecanismos que deben ser respetados, y Cativa lo sabe y se deja envolver por los mismos.

Acá la excusa de la registrar cómo Mariano Mansa Esaín, líder de Valle de Muñecas, y el resto graban y presentan su último disco “El final de las primaveras”, es tan sólo el disparador de una película que reflexiona sobre la creatividad y la inspiración, pero también sobre el esfuerzo y el empeño en llegar a las metas. Claro que hay un apartado para los egos, los choques, productos de la propia naturaleza del género al que se dedica Valle de Muñecas y que en una infinidad de veces ya hemos podido ver en la pantalla grande y pequeña.

El director elige, sabiamente, recorrer de manera cinematográfica cada canción del nuevo disco que se está grabando, por lo que, en apariencia, Más allá de Valle de Muñecas puede ser analizada como produce un gigantesco videoclip. Pero Cativa no se queda con eso nada más, y prefiere hacer cine jugando con la emulación de Super 8, celuloide, recuadros, VHS, nunca la pantalla se queda quieta, lo que, justamente, potencia la sonoridad de la propuesta dotándola de una visual única. Hace tiempo, algo similar logró Poner al rock de moda (2016), documental sobre Banda de turistas, películas que poseen una idea clara sobre el mundo de la música y los objetos que muestran en cada una de los films.

Claramente esta propuesta no es masiva, pero permite acercar Valle de muñecas a los menos cercanos, mostrándolos de manera honesta y simple ante la cámara y dejando como legado una película sencilla para sus seguidores.

6.0

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