Mary Putrueli
03/01/2017 21:09

La historia basada en la vida de la joven ajedrecista Phiona Mutesi, podría ser una propuesta melodramática por parte de la compañía Disney, de quien se sabe tiene devoción por los relatos lacrimógenos con algún golpe bajo, afortunadamente, esto no sucede con Reina de Katwe (Queen of Katwe, 2016).

Reina de Katwe

(2016)

En primera medida porque la historia llevada a la ficción se sostiene por sí misma, abanderada siempre en la idea de mostrar aquello de lo que somos capaces, qué decisiones tomamos frente a lo que el destino nos impone y cuál jugada podemos realizar para salir victoriosos. En segunda y no menor medida, la dirección de la cineasta india Mira Nair (Salaam Bombay, 1988) nominada al Oscar como mejor película extranjera; aporta una calidad estética y veraz, y un compromiso con el relato que lo eleva de la clásica historia de superación personal. Nair sabe como adentrarse en lo qué quiere contar y más aún en cómo, usando como locación verídica, el pueblo de Katwe, de condiciones extremadamente pobres, ubicado al sureste de Kampala. Como tercer punto a destacar, todo el elenco aporta y equilibra la historia que bordea entre momentos de risa y momentos de un drama en algunos puntos visceral.

La debutante Madina Nalwanga despliega todo su carisma para componer a Phiona, una niña de 11 años condenada a vender maíz para poder llevar algo de dinero a su casa, quien gracias a su hermano, descubre un grupo de chicos que se dedican a practicar este juego. En base a una iniciativa de Robert Katende (David Oyelowo), un ex futbolista devenido en misionero y maestro de ajedrez, quién no sólo enseña el deporte sino también los convida con un plato de comida a aquellos que asisten. Esta es la razón primordial por la que Phiona comienza a participar, sin saber que sería el inicio para dar un cambio radical a su vida, la de su familia y todo el pueblo marginado de Uganda.

Aplauso sostenido para la ganadora del Oscar por 12 años de esclavitud (12 years a slave, 2013), la acríz  Lupita Nyong`o, quién interpreta a Harriet, la madre de Phiona, una mujer de fuerza arrolladora, quién sin estudios y a base de sacrificio, logra darle a sus hijos la seguridad para ir en busca de lo que quieren, en especial a su hija, apoyándola en lo que parecía ser un sueño disparatado de querer convertirse en maestra de ajedrez.

En este argumento que destaca cómo un simple peón puede llegar a coronarse reina, dentro y fuera del tablero, se aloja una historia de vida profunda, llevada a la pantalla de manera precisa, con el plus de contar para su musicalización con la colaboración de Alicia Keys con la canción “Back to Life“, la cual seguramente recoja una candidatura en los premios de la academia.

No abandonen la butaca apenas termina el film, ya que el cierre de créditos es el jaque mate de esta historia.

8.0

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