Ezequiel Obregón
26/11/2016 10:26

El realizador Raúl Perrone (“el Perro”, para la tribuna cinéfila) da cierre con su última película a la serie experimental que integraron P3ND3JO5 (2013) y Samuray-S (2015).

Cump4rsit4

(2016)

Presentada en una única función y con musicalizador en vivo en este 31 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, Cump4rsit4 (2016) reafirma el interés que ha tenido últimamente Raúl Perrone en radicalizar su prolífica obra, a partir de la conexión con formas cinematográficas específicas del cine mudo. En este nuevo trabajo, el ojo del realizador está puesto en la eterna lucha de clases, más específicamente en la contienda entre el campesinado y la patronal (aquí, fuertemente asociada a la clase terrateniente y a su conexión íntima con los militares).

La película se ciñe a la estética del cine mudo soviético más arcaico (en el buen sentido, desde ya), con su predilección del primer plano como modalidad expresiva (el pathos llevado al extremo) y los planos picados y contrapicados. Perrone decidió no poner intertítulos, jugarse a todo con la concatenación de planos y el sentido que se desprende de ello. Es una elección que puede ser tan estimulante como desconcertante; por momentos cuesta entender la línea argumental, aunque lo más interesante del film radica en el cómo y no tanto en el qué.

Cump4rsit4 se sumerge al mundo de los que poseen y los que cumplen sus órdenes, y retrata con expresividad cómo estos últimos logran sublevarse. Aparece la iconografía peronista (en algún momento, incluso se puede ver la imagen de Eva) y allí se produce una irradiación semántica muy interesante, en esa yuxtaposición entre el imaginario soviético de comienzos de siglo y una figura fundante para nuestro país. Perrone vuelve a demostrar que tras una vasta trayectoria se puede seguir innovando. No es un mérito nada menor.

7.0

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