Rolando Gallego
23/11/2016 11:48

Mi mamá Lora (2016) juega con el género fantástico pero además construye, desde el costumbrismo, un film apto para todo público en el sentido amplio del término, al incluir a los niños y adultos en una clásica historia de búsqueda y aventuras.

Mi mamá Lora

(2016)

Juana cumple años y su familia tiene un secreto que quiere contarle. Pero al revelarlo también exponen una realidad que perjudica a algunos de ellos y deciden mantenerlo aún en silencio. Un día, cuando Juana regresa del colegio, encuentra una lora sin sospechar que se trata de su madre. El universo secreto de animales y magia explota en la casa. Entre ese mundo infantil, con juegos, reclamos, bromas pesadas y lugares comunes con los que se traza la vida escolar, hay una mirada profunda sobre el misticismo que rodea la transformación en animal de la madre y un libro que contiene las historias de todos aquellos familiares que también han cambiados de un día para otro su fisonomía.

El film, dividido en dos etapas diferenciadas entre sí, busca primero construir el marco narrativo para que la idea de fábula repercuta positivamente en el relato, y luego avanzar con la imperiosa necesidad de buscar una solución al cambio de la madre en lora y los villanos que aparecen para impedir esto. La estructura narrativa clásica, y la minuciosa descripción que se realiza sobre los personajes, dota al film de una familiaridad que repercute positivamente en el verosímil que desea construir y afirmar. Además, la banda sonora, emotiva y simple, de Yair Hilal, crea la atmósfera necesaria para que lo fantástico del relato, desde la mirada antropológica y folclórica del tema, sea naturalizado y encarnado en el personaje de la abuela, quien lidera la ancestral transformación de la familia en animales.

El director Martín Musarra deposita la mirada en las relaciones en las que siempre, alguna de las partes, afecta a la otra escondiendo verdades y ocultándose del resto de los integrantes. Mi mamá Lora es un film que bucea en el mundo familiar e infantil para volcar ideas sobre el trabajo en equipo, la lealtad, y la amistad, pero también para jugar con el límite del género en el cual se inscribe.

Mención especial a la cuidada incorporación de animación en los títulos y la secuencia de cierre, que agregan el colorido necesario para que esta historia de una niña y su madre lora pueda reforzar su propuesta con una mirada particular y única en el reciente cine argentino.

6.0

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