Juan Pablo Russo
21/04/2016 00:27

Uno de los problemas a los que muchas veces se enfrentan los rockumentales en nuestro país es al de recurrir a formatos estéticos y narrativos demasiado clásicos. Si bien hay casos que lograron escaparle al estereotipo, la gran mayoría naufraga por carecer de un estilo “rocker”. Por suerte Hermosos Perdedores Pop (2016), pudo con eso y se enmarca dentro de la minoría.

Hermosos Perdedores Pop

(2016)

En 1993 en zona sur se forma la banda Perdedores Pop, integrada por los hermanos Esteban y Santiago Rial. Lograron cierta repercusión en la prensa y en 1995 graban su único disco oficial. Pero entre idas y vueltas, separaciones y rearmados, tributos y grabaciones encontradas, Perdedores Pop aún sigue existiendo. Si bien durante estos más de 20 años hubo más interrupciones que continuidad, lo cierto es que como dice un slogan también “es más lo que se habló que lo se escuchó”.

El rockumental de Agustín Arévalo se centra en el ascenso, caída y resurgimiento del grupo a partir de imágenes de archivos y testimonios. Claro que esto es habitual en el género. Pero lo novedoso es que estéticamente está construido como si fuera un video familiar (o de fiestas) de los años 90. Cada entrevistado es presentado con una placa separadora de las que usaban las compañías que se dedicaban a filmar en este tipo de eventos. También la imagen esta trabajada con el granulado de los viejos VHS y en su conjunto hay una estética pop noventosa kitsch que le da cierta impronta retro y personal. Muchas veces pasa que uno no distingue si lo que ve es material de archivo o filmado en la actualidad.

En apenas una hora Arévalo logra contar la historia de una las bandas de culto más emblemáticas del pop local. Conciso, con la información necesaria, acompañado de una estética visual particular y sin relleno innecesario ni imágenes que por inéditas había que poner, Hermosos Perdedores Pop es uno de esos rockumentales hechos para todo el público y no solo para los fans.

6.0

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