Juan Pablo Russo
11/11/2015 01:17

Comedia que apuesta al grotesco, Los rulos de Lulú (2015) representa un cine anacrónico, fuera de época, que se quedó en los años 80, sin que todos los cambios de forma y estilo que se produjeron hayan afectado la visión de su realizador. Es como si el Nuevo Cine Argentino, y todo lo que eso trajo, nunca hubiera existido.

Los rulos de Lulú

(2015)

La trama sigue a cuatro personajes (Carlos Portaluppi, Luis Longhi, Celina Font y Noralih Gago) en dos espacios. Un cabaret de mala muerte visitado por turistas y el conventillo que lo circunda. Lo que en principio pareciera apuntar hacia la formación de dos parejas derivará en un cruce de historias, donde todos terminarán enredándose con todos en clara referencia al espantoso título que da nombre al film.

La película de José Santiso se enfrenta a muchos problemas y el primero, y tal vez el que más la afecta, es la sensación de que atrasa unos 30 años, y no solo por lo que cuenta sino por la forma elegida para llevarla a escena. Una puesta chata, sin vuelo cinematográfico, demasiado elemental, donde se recurre a cuanto clisé existe, al punto de que los gags que deben hacer reír terminan generando indiferencia o lástima. Los actores hacen lo que pueden, pero ante semejante guion es imposible salir airoso por más que pongan lo mejor de cada uno.

Ya desde el título Los rulos de Lulú genera cierta incomodidad, reparo y algún prejuicio sobre a lo que uno se enfrentará. Con ese título uno no espera nada bueno y lo bueno es que lo encuentra. Lo positivo es que al menos en ese sentido no defrauda.

3.0

Comentarios