Rolando Gallego
02/09/2015 15:36

Pocas veces un cortometraje logra conciliar la aceptación unánime de la crítica y la de los jurados de los festivales. El consenso, si llega, quizás no es instantáneo. Pero desde que En las nubes (2015) del realizador argentino Marcelo Mitnik comenzó su recorrido por el circuito festivalero no ha hecho otra cosa más que recibir premios.

En las nubes

(2015)

Algunos de ellos son el premio del jurado del Cleveland International Film Festival (Celebration of Life Award), el primer premio del Best World Cinema, Short Film, Phoenix Film Festival, el premio del público en el Sedona International Film Festival y el premio al mejor corto en lenguaje extranjero del Reno/Tahoe International Film Festival.

Además En las nubes participó en los Juegos Panamericanos 2015, donde fue programado como lo mejor de una serie de cortometrajes escogidos por los programadores del evento.

¿Pero qué es lo que atrae y gusta tanto de En las nubes? El principal atractivo del corto, en el que participan actores como Martín Piroyansky, Jeremy Glazer, Iair Said y Valeria Blanc, es cómo trae el debate acerca del amor y sus derivados.

Oliver (Glazer), un ingeniero norteamericano de una empresa alimenticia para animales, hace tiempo que tiene una idea en la cabeza, la de poder declararle su amor a su novia y concretar, en una almibarada propuesta su pedido de matrimonio.

Por otro lado Mariela (Blanc), sabe que su novio le pedirá matrimonio, y pese a los esfuerzos denodados de sus compañeros de trabajo y su mejor amiga por tirarle abajo cualquier sentimiento que tenga sobre la idea, ella desea profundamente que él se le declare.

Marcelo Mitnik juega con la idea de las dos realidades de los protagonistas para poder denunciar, en el fondo, los prejuicios sobre el amor, las ideas preconcebidas sobre los sentimiento y el choque de culturas que termina por generar una serie de malentendidos que sólo suman fuerza al conflicto principal que se narra.

En las nubes juega con la confusión para construir un claro relato en el que el amor será el epicentro de su trama, pero que no por ser éste el protagonista dejará de lado el humor y la ironía, todo lo contrario.

La clave para comprender el fenómeno que éste corto genera en cada uno de los festivales en los que participa es su timming para la broma y su capacidad de sorprender hacia el final con uno de los desenlaces más inesperados de todos los tiempos.

8.0

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