Juan Pablo Russo
29/11/2014 01:51

La historia del rock platense desde los albores de la democracia hasta nuestros días es retratada por Hernán Moyano y la producción periodística de Cristian Scarpetta en lo que será la trilogía de Pequeña Babilonia. 30 años de Rock Platense en Democracia (2014), una serie de tres episodios que abarcaran cada década.

Pequeña Babilonia. 30 años de Rock Platense en Democracia

(2014)

Producida por la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, La Reconstrucción Cultural en los 80s  -la primera parte de la trilogía- narra los primeros 10 años de rock platense a través de bandas que marcaron la historia como Patricio Rey y los Redonditos de Ricota, Virus, Peligrosos Gorriones, Los Bajara o Los Canoplas.

Si bien Pequeña Babilonia. 30 años de Rock Platense en Democracia es un clásico documental en el que se fusionan entrevistas con música, uno de los logros es la construcción estética a la hora de poner en escena a cada uno de los interlocutores. Moyano no solo ubica a sus entrevistados en lugares de enorme impacto visual sino que trabaja los planos de manera precisa y con gran rigor estético. También se destaca un trabajo de edición que alterna permanentemente testimonios con conciertos, imágenes de archivo, fotografías y sonidos pero evita permanentemente convertirse en un típico videoclip pese al ritmo narrativo y visual que nunca decae.

Además de los músicos implicados en la movida rockera aparecen testimonios de figuras claves del periodismo de la época -como Tom Lupo o Alfredo Rosso- que ayudan a contextualizar los momentos decisivos y a mantener el hilo narrativo de estos primeros 10 años de rock en democracia. Además, trata de resolver algunas hipótesis sobre el porqué de carecer de una identidad que lo distinga o el eclecticismo de estilos que fue apareciendo con bandas tan disimiles como Virus o Los Redondos.

Si hay algo que evita Pequeña Babilonia. 30 años de Rock Platense en Democracia es el de caer en el típico documental chato que trata de enseñar a nuevas generaciones lo que sucedió en otra época recurriendo a un estilo tal vez más educativo. Algo que a un documental con espíritu rockero no le hubiera caído nada bien. Por suerte, mantiene tanto visual como narrativamente esa especie de rebeldía juvenil que caracterizó a los albores del rock platense. Y eso sí que le sienta bien.

8.0

Comentarios