Emiliano Basile
25/04/2012 14:29

La película Pie de página (Footnote, 2011), que compitió por el oscar a la mejor película extranjera en febrero pasado, narra la relación distante entre padre e hijo pero desde la intelectualidad. Ambos son académicos destacados y su vocación profunda por los libros les hizo perder contacto con el lado emocional de la vida, e incluso con ellos mismos.

Pie de página

(2011)

Un investigador de las sagradas escrituras es galardonado por su desempeño en el campo académico. Su padre, presente en el evento, reniega entre los celos profesionales (se dedica a lo mismo) y el orgullo hacia el trabajo premiado. Entre ambos habrá una distancia difícil de disimular. Un día el padre es elegido por error para “el premio de Israel” otorgado a todas las eminencias intelectuales. El premio era destinado a su hijo, el otro Profesor Schkolnik. Su hijo se encontrará en el brete de recibir el galardón y pelearse definitivamente con su padre o tratar de resolver las diferencias.

Rara vez el cine se aboca a temas relacionados con lo académico. Pie de página logra encontrarle la vuelta a la temática haciendo hincapié en la universalidad de las relaciones familiares. Allí donde éstos eruditos de la ciencia son seres fallidos, allí donde el campo académico pierde conexión con la realidad.

La película de Joseph Cedar (Beaufort, 2007) le imprime gran ritmo al relato mediante las notas al pie (que tienen mucho que ver con la historia que se narra) que se esbozan sobre la imagen. Un montaje descriptivo de los objetos de la escenografía cargada de libros, refuerza el encierro intelectual que mejor le sienta tanto al padre como a Uriel, su hijo. Cedar realiza una comedia a partir de esta “tragedia cotidiana”, y lo hace nivelando los graciosos estereotipos de los hombres académicos, con el drama familiar más visceral.

Y en el medio de todo está la figura del maestro. El maestro intelectual vs. El maestro paternal. Es esta dicotomía la que enfrenta a los personajes entre la racionalidad que impone el área que desempeñan y la falta de afecto en la vida familiar. ¿Se puede ser maestro en ambas áreas de la vida? Pregunta que atravesará diametralmente el relato.

8.0

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