Iván Kazi
31/01/2012 13:30

En Viaje 2: La isla misteriosa (Journey 2: The Mysterious Island, 2012) el relato se nutre, con anuncio previo, de dos obras preexistentes. La Isla Misteriosa, de Julio Verne y Los Viajes de Gulliver, de Johnatan Swift, nutren de fantasía a esta aventura que, contará con sus deslices, pero sostiene el nivel de entretenimiento a lo largo de sus 94 minutos.

Viaje 2: La isla misteriosa

(2011)

Sean (Josh Hutcherson) recibe noticias de su abuelo perdido (Michael Caine) con un mensaje cuyas intenciones son difíciles de descifrar. ¿Un pedido de auxilio o una invitación vacacional? Se pregunta el padrino de Sean, Hank (Dwayne Johnson) mientras determina si permitirle o no viajar hacia el lugar de residencia de su suegro, quien alega haber descubierto la célebre isla sobre la cual escribieron Julio Verne y Johnatan Swift.

En la película, el armazón argumentativo está compuesto por dos recursos de empleo recurrente. El primero es el disparador de la aventura. La develación encriptada de la existencia de un mundo aún por descubrir, de características sobrenaturales, y oculto por una serie de fenómenos naturales, en conjunción, inexplicables (en este caso tifones marinos y tormentas eléctricas) que restringen la presencia humana. Establecido este, el escenario ambiental, lo único que resta por definirse es la liguilla de personajes, siempre dispares, temerosos o irascibles pero milagrosamente complementarios, que decidan embarcarse en la  epopeya monumental. Ese lugar lo ocupan Josh Hutcherson, actor en ascenso con mucho ruedo en el género (Zathura: una aventura fuera de este mundo, 2005 y El mundo mágico de Terabithia, 2007) Dwayne Johnson, también conocido como “The Rock”, quien luego de Tómalo con calma (Be Cool, 2005) demostró su habilidad actoral, Vanessa Hudgens, actriz popular por sus productos infantiles y Michael Caine y Luis Guzman, quienes no precisan de introducción.

En esta afiliación de personajes, cada uno suele dar vida a un estereotipo diferente de la industria. Esta no es la excepción. Pero en este caso los estereotipos contienen a la película y evitan que naufrague en la sobreexplotación de sus clichés o en intentos irrisorios de originalidad. Estos lugares comunes reconfortarán a los adultos por su evocación y familiaridad y sentarán precedentes para los niños que recién comienzan a apreciar cine.

La película cuenta con la actuación de Luis Guzmán, actor subvalorado como pocos que acostumbra a cargar sobre sus espaldas, con entrañable a veces, temerosa otras, idiosincrasia puertorriquense, proyectos de algunos de los mejores directores de la historia del cine. En su extensa carrera supo convertirse en un actor de preferencia de Sidney Lumet, Paul Thomas Anderson, Steven Soderbergh y Brian De Palma. Además de colaborar con Ridley Scott y Tony Scott entre otros.

Viaje 2: La isla misteriosa reconoce desde el segundo inicial al público a quien será dirigida y, con plena aceptación de sus limitaciones, lo contenta con su empuje fabuloso y su intrínseca linealidad.

6.0

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