Juan Pablo Russo
12/10/2011 19:05

El 2011 parece ser el año de la comedia romántica dentro del cine argentino. Un género, muchas veces bastardeado, que en los últimos meses ha logrado reivindicarse con trabajos como Mi primera boda (2011) o Medianeras (2011). Solos en la Ciudad (2011) no es la excepción a la regla y reconfirma el buen momento por el que se está atravesando.

Solos en la Ciudad

(2010)

Florencia (Sabrina Garciarena) y Santiago (Felipe Colombo) vienen de una fiesta de casamiento. Él es profesor y ella una abogada con un futuro prometedor. Mientras amanece en Buenos Aires deciden hacer una parada en la costanera para contemplar los primeros rayos de sol del nuevo día. Pero lo que sería un momento romántico desembocará en una pelea que hará que cada uno elija un camino diferente. Solos en la Ciudad seguirá a cada uno por su lado y así observar que les sucede a partir de la ruptura amorosa. Encuentros con amigos, ex novias, pretendientes, familiares y una fauna de exóticos personajes aconsejarán (o no) a estos dos seres en crisis durante una cálida mañana de domingo porteño.

La ópera prima de Diego Corsini es una película de personajes y de eso no cabe la menor duda. La historia da vueltas alrededor de ellos y así se transformarán en los absolutos protagonistas de todo lo que suceda en sólo un pequeño trozo de tiempo. Personajes muy bien definidos, en donde no sé dejó ningún elemento al azar, logran que cada uno de los actores puedan exponer lo mejor de sus dotes interpretativas. El trabajo de Felipe Colombo es digno de destacar, su primer protagónico en cine no hace más que revalidar la teoría de que su crecimiento ha sido increíble y que está para más.

No sólo en lo argumental y la marcación actoral está el punto alto de Solos en la Ciudad, también hay que subrayar la construcción estética en la que puede apreciarse cierta chispa visual muchas veces ausente en un cine nacional acostumbrado a la utilización de tonalidades mucho más neutras u opacas. El contraste y la saturación en el uso del color nos muestran una película colorida y cálida, en donde la dirección arte y la fotografía son vitales como complemento del relato.

Solos en la Ciudad es una comedia que hace foco en las relaciones de pareja y en todos esos lugares comunes a los que uno recurre cuando el amor pareciera acabarse, pero desde una visión diferente a la que el cine nos tiene acostumbrados. Con mucha luminosidad, un fuerte anclaje en el texto y una minuciosa construcción de los personajes hacen que Corsini se manifieste como una promesa dentro de una camada de realizadores que apuesta más a lo narrativo que a la contemplación.

8.0

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