Juan Pablo Russo
10/04/2011 17:18

El nuevo trabajo de Mauro Andrizzi se articula como un documental apócrifo en donde seres anónimos relatan frente a cámara su experiencia personal ante un hecho concreto relacionado con el sexo.

En el futuro

(2010)

En el futuro (2010), premiada en el Festival de Venecia 2010 como mejor película de temática gay, se abre con una escena furiosa de cinco minutos con besos apasionados. Nada mejor que este prólogo para introducirnos en lo que será una rareza cinematográfica, que juega con los géneros de la ficción y el documental para entrelazar sexualmente su relato. 

La fotografía en blanco y negro, exceptuando una escena armada con fotografías a color, le permite al realizador jugar con los encuadres y los desencuadres, los fueras de foco y campo y la iluminación –a veces irascible y otras opaca- para contrastar cada relato. Estos actúan de manera independiente pero se cohesionan entre sí para narrar las ausencias, las falencias, las búsquedas, los amores y la experimentación en el campo sexual y cinematográfico.

La línea narrativa va entremezclando la comedia con el drama. Hay episodios desgarradores, otros simpáticos, algunos casuales y otros de los que uno no puede evitar el reflejo. Pero lo interesante es la forma y cómo el autor arma en algo más de 60 minutos una película apasionante (y apasionada)  cuando en manos de otros podría pasar inadvertida.

En el futuro apuesta a un cine de texturas, un cine del que se pueden desprender varias capas, del que se pueden sacar un centenar de lecturas. Un cine transgresor desde lo formal con un sentido de la estética imposible de cuestionar. 

8.0

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