Juan Pablo Russo
02/12/2010 15:36

Burma VJ (2008) es un film de denuncia, una forma de mostrar al mundo el valor de treinta reporteros que desde la clandestinidad tomaron imágenes de lo que sucedía dentro de Birmania, un país azotado por una dictadura, y como a través de diferentes mecanismos lograron sacarlas del país para lograr que el mundo se hiciera eco de lo que allí estaba sucediendo. Anders Østergaard toma este material y lo transforma en un documental insoslayable tanto por su valor testimonial como cinematográfico.

Burma VJ

(2008)

Joshua, es un periodista de 27 años que lidera a un grupo de reporteros encargados de tomar imágenes de lo que sucede en Birmania y rebatir al mundo el verdadero sentido de la dictadura militar que gobierna al país. Ante la prohibición que rige en el mismo negando la entrada de la prensa internacional y la censura ejercida sobre los medios locales, ellos se han transformado en los portavoces de un país que había caído en el olvido y que gracias a su labor volvió a ser parte de la agenda de los medios masivos de comunicación.

Anders Østergaard nos presenta un film construido a través de imágenes que fueron tomadas desde la clandestinidad pero que revelan una realidad. A partir de ese material construye un documental pero con formato de un trhiller con los diferentes acontecimientos que van sucediendo en el país. Lo atractivo es la forma en que decide narrarlo apelando al suspenso ante una resolución final desconocida.

Desde cierto ángulo Burma VJ se asemeja por su estructura a Trelew (2004) de Mariana Arruti y a Tarnation (2003) de Jonathan Caouette por su construcción,  pero también uno puede encontrar relaciones con ficciones como El último Rey de Escocia (The Last King of Scotland, 2006) o realidades como las que sucedían en Argentina durante la última dictadura militar.

Burma VJ es una film valioso no sólo por lo que cuenta sino por el modo que eligió contarlo, innovando desde la estética de la realidad sin caer en el típico formato periodístico.

8.0

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