Juan Pablo Russo
01/09/2010 14:53

Este film, dirigido por Clara Picasso, cuenta con sólo dos protagonistas: un pasante de hotel (Ignacio Rogers) y su instructora (Ana Scannapieco). Ellos llevan el conflicto de las relaciones laborales al punto máximo de la histeria femenina, con sutileza y sin ningún tipo de trivialidades.

El Pasante

(2010)

Un joven que entra a realizar una pasantía en un lujoso hotel sufre la manipulación de su instructora en un juego de seducción donde ella no parece darse por aludida, poniendo a su “juguete” en un lugar de irritación del que pareciera no querer escapar.

La novel realizadora nos lleva, primeramente, por el costado maquiavélico de una gran empresa y cómo se trama la formación del personal especializado hasta terminar absorbido por el sistema, mutando en seres autómatas incapaces de reaccionar frente a un estímulo. La segunda línea se unifica con la primera cuando la manipulación de la instructora-pasante llega a un juego erótico tan extremo como sádico.

Ignacio Rogers (La Sangre Brota, 2008) nos presenta a un joven que poco a poco irá transformándose, pero evitando la sistematización que plantea a simple vista su trabajo. Ana Scannapieco construye una instructora apática, carente de sensualidad y por momentos enfermiza que llevará a su discípulo por los caminos deseados. Ambos personajes se convierten en dos hallazgos actorales dentro de una camada promisoria de jóvenes talentos.

El Pasante (2010) es sin duda uno de los films que mejor sintetiza una historia llevando al espectador por los carriles de la manipulación, igual que la instructora al pasante. El resultado es la ira y el sosiego casi al unísono. Se odiará y se amará a estos personajes al mismo tiempo sin razón alguna. Como a la misma película.

malba.cine: Viernes y domingos a las 20.00 hs.

8.0

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