Benjamín Harguindey
09/08/2010 08:18

Muerte en el funeral (Death at a Funeral, 2010) es un remake plano a plano de la homónima comedia inglesa del 2007, idéntica en todo aspecto no sólo imágenes, sino diálogos, situaciones, su orden y hasta un actor (Peter Dinklage) que reinterpreta a su personaje. La acción ahora transcurre en EEUU y el elenco en su mayoría comprende a los grandes capocómicos negros de la industria Chris Rock, Martin Lawrence, Tracy Morgan, Regina Hall y Danny Glover entre tantos otros. Los Barnes son una familia numerosa.

Muerte en el funeral

(2010)

La muerte del patriarca de la familia excusa a los demás integrantes para reunirse y velarlo en un funeral doméstico. El hijo pródigo (Rock) y su mujer (Hall) auspician el evento. El Abel del dúo fraternal (Lawrence) llega despampanante en primera clase. Va cayendo gente al baile: primos, tíos, novios y amigos de la familia, peones que meticulosamente pasan de un cuarto a otro para compartir en secreto las situaciones más absurdas.

La farsa del original funciona tal vez mejor en su contrapartida americana. La película del 2007 se contentaba con el absurdo de las situaciones políticamente incorrectas y a menudo vulgares que construía y prolongaba a lo largo del film, sin mucha inserción del lado de los actores.

Aquí el elenco improvisa (gran parte de ellos nacieron en el stand-up) sobre el material preexistente y se acomoda holgadamente al guión, permitiendo a cada cómico repetir el acto que todos le conocemos y por ello sienta bien. Más de uno de ellos se halla estereotipado (la opulenta matrona y el tío cascarrabias, por decir un par) pero el manejo diestro de sus posiciones, entradas y salidas los administra justamente.

El director es Neil LaBute, uno de los ases del humor negro norteamericano. El humor no sube del maltrato de cadáveres, consumo erróneo de drogas (un personaje pasa toda la película removido de la realidad), escatología bien gráfica y chistes orientados hacia minoridades étnicas o sexuales, pero ese es el credo del humor negro, vulgar e incorrecto que todos vimos nacer en los ‘90s, con los hermanos Farrelly -Tonto y Retonto (Dumb & Dumber, 1994) y Loco por Mary (There’s Something About Mary, 1998)- y la serie iniciada con American Pie (1999).

La farsa de Muerte en el funeral debe la mitad de su éxito al guión simple pero infalible de Dean Craig y la otra mitad a los esfuerzos de su elenco. No ofrece muchas cosas nuevas, ni muchas otras que no hayamos visto. Y si resultara ofensiva a alguien es porque esta es una película con mucho estilo y poco gusto.

6.0

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