Ailen Rodriguez Fontao
12/07/2010 17:32

Una vez más Spike Jonze se propone un viaje al inconciente de sus personajes. En su más reciente Donde Viven los Monstruos (Where the Wild Things Are, 2009), basada en la novela del norteamericano Maurice Sendak, elige a un pequeño niño llamado Max (Max Records) y sus problemas familiares para relatar una fantástica travesía a tierras lejanas de modo absolutamente real.

Donde Viven los Monstruos

(2009)

El poder de la imaginación, como motor del film, se concreta con la llegada del joven Max a una tierra de mounstros que hasta ese entonces era ingobernable. Disfrazado de conejo y con una habilidad suprema para la fábula, logra imponerse en un mundo de seres gigantes que sufren por la falta de dirigencia. Allí es lo que siempre quiso ser. Logra obtener aquel deseado control que en su vida cotidiana se le escapa. Adquiere la obligación de ser quien media en las relaciones, como así también el poder de modificar una realidad que se creía perdida. Max es el profeta de una tierra lejana donde es puesto a prueba, donde reconocerá cual es su verdadera realidad y cómo comportarse en ella.

Los monstruos, parte muñecos y parte animación, otorgan un carácter crudamente realista al relato del niño. Es fácil olvidar sus apariencias y percibir el modo en que las relaciones interpersonales se tejen entre ellos. El mundo de las cosas salvajes, es la proyección del mundo real que tanto afecta a Max.

La oscuridad que adquiere la imagen por la preponderancia de tonos grises y tierras otorga al film cierto carácter onírico. Spike Jonze parece construir cada espacio tomando como referencia los cuadros de la etapa surrealista de Salvador Dalí. Bosques, mares y playas se completan con la existencia de objetos que inundan un espacio que parece quedarles chico. La naturaleza como lugar primitivo que posibilita la percepción de todo aquello que Max no puede comprender escondido en su cuarto, detrás de su disfraz.

El carácter verídico o falso del viaje nunca es puesto en cuestión. Ya sea porque forma parte del inconciente del niño, porque haya tenido acceso a un verdadero universo fantástico o que todo sea producto de su imaginación. El director de ¿Quieres ser John Malcovich? (Being John Malkovich, 1999) prefiere no develar la incógnita.

Donde Viven los Monstruos no es una película para niños, sino para aquellos que ya dejaron la niñez y que perdieron la habilidad de crear con su imaginación un mundo nuevo.

8.0

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