Emiliano Basile
04/11/2009 17:20

Cuando una película aparte de una buena historia, tiene varios niveles de lectura, podemos decir que estamos ante un gran film. Es el caso de Promesas del Este, de lo mejor que nos dejó el 2008, con grandes actuaciones de Vigo Mortensen (nominado al Oscar por este papel), Naomi Watts y Vincent Cassel.

Promesas del Este

(2007)

Una chica embarazada muere en un hospital dejando una beba recién nacida y un diario íntimo que involucra a la mafia rusa. La enfermera Ana (Naomi Watts), decide traducirlo para ubicar a la recién nacida con familiares, pero la mafia rusa ya estará acechándola para entonces. Sólo podrá ayudarla el chofer de la “familia” interpretado por Viggo Mortensen.

En la Mafia Rusa priman los tatuajes, cada uno de ellos marcando el cuerpo como una condecoración de un militar, hecho que no es un dato menor al venir de David Cronenberg que, así como en su filmografía, expresa a través de los cuerpos las vivencias del ser humano. En este sentido estamos frente a un film carnal.

El cuerpo y su relación con lo que sucede en la película está ligado en cada uno de los momentos claves de la historia: al comienzo un peluquero miembro de esta organización “inicia” a su hijo en el mundo del hampa induciéndolo a cometer un asesinato. El joven degolló a un hombre. La cámara se detiene en la incisión de la navaja que abre la herida. En la siguiente escena una joven embarazada se desangra en una farmacia, muere en el hospital pero su beba queda con vida. A ella la vemos en un primer plano en la incubadora, ensangrentada pero con vida. Vemos la incisión de las agujas sobre e cuerpo de Nicolai (Viggo Mortensen) marcándolo al dejar tatuajes en su piel.

El cuerpo habla a través de sus heridas del pasado del hombre, y habla del destino que llevan sus portadores. Es por ello que la violencia no es retratada espectacularmente sino como tragedia que produce dolor, duele físicamente. Así está representada la escena de sexo de Nicolai con la prostituta y la inolvidable pelea a navajazos en el baño de sauna con un Viggo Mortensen completamente desnudo. Su desnudez nos permite ver todos los tatuajes en su cuerpo, el motivo del inminente ataque.

También puede leerse el film a través de las relaciones. Las relaciones de la familia de mafiosos, del chofer Nicolai con Kirill, del peluquero con su hijo, de Ana con la beba, etc. Relaciones que plantean decisiones que “marcan” físicamente las vidas de los personajes del film. Las incisiones de navajas en los cuerpos representan esta idea desgarradora que provocan las decisiones.

Promesas del Este narra cada situación tomándose el tiempo necesario para desarrollar las relaciones entre personajes, tomando distancia de cualquier film de gangster, para centrarse en los personajes y sus cuerpos marcados por el destino. Así lo entiende Nicolai quien se transforma en una suerte de ángel de la guarda de Ana y la beba. Dejando los pecados marcados en su piel, en el mundo carnal, pero salvaguardando su  alma en algún lugar de ese oscuro mundo de la mafia rusa.

10

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