Emiliano Basile
15/07/2009 22:24

Los filmes de Clint Eastwood no sorprenden por lo innovador de su estructura narrativa, tampoco por las vueltas de tuerca de sus relatos y menos por sus efectos especiales. Sorprenden porque su narración –clásica- es impecable, poniendo el acento donde hay que ponerlo, creando una tensión narrativa que no cesa en toda la duración de la película. Esto está logrado porque el director sabe rodearse de viejos colaboradores (Tom Stern en fotografía y Joel Cox en edición) y de grandes actores.

El Sustituto

(2008)

Christine Collins (Angelina Jolie) es una madre soltera que vive con su pequeño hijo Walter (Gattlin Griffith). Un día al volver de su trabajo, descubre que su hijo desapareció y da aviso a la policía quien luego de cinco meses lo encuentra pero con un pequeño detalle: el niño que le trajeron no es su hijo. A partir de aquí comienza la lucha de Christine por recuperar a su hijo debiéndose enfrentar a la corrupción policiaca.

La historia, basada en un hecho real, es un drama con pizcas de policial (como sucedía en Río Místico) sólo que en este caso los policías son los malos, -aunque no todos- al igual que los médicos. El aire de injusticia social se refleja en la música compuesta por el propio Eastwood y en la impotencia del rostro de Angelina Jolie de gran actuación (nominada al Oscar por este papel).

El rol de mujer fuerte, luchadora, no es una novedad en los filmes de Eastwood que siempre supo darle papeles de carácter a las mujeres, y no sólo en Million Dólar Baby o Los Puentes de Madison; pensemos en las mujeres de sus policiales o western, como sucede en Deuda de Sangre o El Jinete Pálido, películas que no son considerados dramas. No es casualidad que en El Sustituto sea Angelina Jolie quien se destaque, a pesar de estar acompañada en pantalla por el gran -que también incide- John Malkovich.

De esta manera y como cada año, Eastwood vuelve a sorprender, no por innovar sino por pulir su estilo de narración clásica, poniendo todos los elementos cinematográficos en función del relato, resaltando cada detalle, sea actuación, fotografía, música, edición, etc.; para lograr contar una historia de manera tan fluida como atractiva sea posible, sin efectismos, ni golpes bajos y sacando a las mujeres de su lugar social de “sexo débil”.

En definitiva, El Sustituto es un relato sólido, bien construido y mejor actuado –que no es poca cosa en los tiempos que corren- de lo mejor del año hasta el momento o al menos hasta marzo cuando se estrene Gran Torino, la nueva película de Clint que lo tiene a él mismo de protagonista.

 

8.0

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