Emiliano Basile
09/07/2009 23:12

Si hablamos de películas de perdedores carismáticos esta es una de las mejores de los últimos tiempos, con un Mickey Rourke mostrando su patetismo que le calza como un guante al luchador de catch en decadencia que interpreta.

El Luchador

(2008)

Randy “The Ram” Robinson (Mickey Rourke) es un peleador de catch que está en la curva descendente de su carrera, sus tiempos de gloria quedaron lejos pero sostiene la admiracion que tienen por él niños y fanáticos del espectaculo. Por esas cosas del destino deberá dejar de luchar y descubrirá no sólo que no sabe hacer otra cosa sino también que está solo en el mundo.

Si pensamos en las anteriores películas del director Darren Aronofsky, Pi y Requiem por un sueño, El luchador poco se asemeje a ellas a nivel estético o formal pero sí a nivel temático. La decadencia del ser humano que deviene en autodestrucción física es un tema ya recurrente en la obra del director.

El cuerpo juega un papel esencial pues es el receptáculo de todo maltrato en el oficio de luchador. Las marcas y cicatrices, tornadas en el vestuario como trofeos de guerra, fuera de allí son símbolo del fracaso de un ser humano que sólo supo recibir golpes en su vida. El afecto ya sea físico o sentimental quedará relegado para el personaje (la escena de sexo en el baño es un claro ejemplo).

La historia del boxeador / luchador castigado por la vida ya fue contada varias veces, pero nunca de forma tan sutil y con un personaje tan demacrado. A diferencia de Rocky –por tomar al icono de los boxeadores- Randy no es un tipo querible fuera del cuadrilátero, es tipo un solitario.

Y es por ello que El luchador termina siendo un retrato intimista donde el dilema existencial primará por sobre las demás facetas de la historia. Importará más quien es Randy que el éxito que Randy pueda llegar a lograr. El film pasa por él, a través del rostro de Mickey Rourke -de gran actuación- y de su físico, el verdadero eje de todo el relato.

 

8.0

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