Juan Pablo Russo
29/04/2009 15:26
¿Cuál será la necesidad de Uma Thurman a la hora de aceptar un papel como el que le toca interpretar en Marido por Accidente? Las razones pueden ser múltiples: yendo desde las económicas hasta las que no tenía otra cosa para hacer.

Marido por Accidente

(2007)
Pero eso por ahora no lo sabemos. Lo que si se sabe es que Marido por Accidente es tan banal, obvia, previsible y pretenciosa que no resiste análisis crítico posible. Aunque a pesar de todo puede llegar a causar una que otra risita en el simple espectador pochoclero. Uma Thurman interpreta a la Dra. Emma Lloyd, la sacerdotisa del amor, una especie de Luisa Delfino local que guía a los radioescuchas en sus aventuras amorosas. Emma está a punto de casarse con Michael (Colin Firth), pero en el medio aparece Patrick Sullivan (Jeffrey Dean Morgan), uno de esos personajes urbanos a los que la doctora “arruinó” su vida al decirle a su prometida que parará su casamiento, y este, en venganza y con la ayuda de un hacker informático, falsifica un acta matrimonial armando un falso matrimonio entre él y Emma, para de esta forma lograr impedir la boda y así cobrar venganza. El problema está en que ambos se terminarán enamorando y la boda se llevará a cabo igualmente, aunque con novio distinto. La principal dificultad de Marido por accidente es la obviedad de una historia chata y previsible. Uno puede armar en su cabeza la trama mientras está leyendo los títulos iniciales, sin errar ninguno de los pasos sucesivos en que la historia decaerá. Cargada de gags recurrentes que no causan risa, ya que uno de antemano supone lo que va a suceder logrando anular toda sorpresa y espontaneidad. Por momentos la historia se vuelca hacia cierta ambición sin dirección alguna, como por ejemplo se podría citar la escena del Bar Mitzva hindú, algo que carece de total sentido y significación dentro de la historia en sí misma y que solo funciona como un agregado azucarado de una historia melosa por sí misma. Uno de los puntos que el film tiene a favor, tal vez sea el único, es la actuación de Uma Thurman aportándole, aunque de manera algo estereotipada, el toque de comedia que el guión no logra brindarle. Aunque cabe destacar que su actuación no tiene nada de diferente a lo que se vio en sus últimas e insignificantes películas. Si usted quiere ir al cine y ver una buena película, esta no es la mejor elección. Aunque si lo que usted desea es evitar todo tipo de pensamientos, análisis, o todo aquello que se le parezca sin duda está frente a la película adecuada. Ideal para volátiles espectadores que no saben que hacer de su vida amorosa.
4.0

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