"Tan fuerte y tan cerca": Del libro a la pantalla
A menudo al salir de la salas de cine puede escucharse la frase más común, y sin embargo, subjetivamente verdadera, “Me gustó mas el libro que la película” -o al revés- dando lugar o comienzo a una catarata de cuestionamientos acerca de los distintos lenguajes que componen a la literatura y al cine, artes disímiles en cuanto a técnica, pero comunes en referencia a construcción de argumentos y personajes. ¿Puede una novela, edificada básicamente sobre signos lingüísticos, ser traducida, mediante elementos audiovisuales, en una obra cinematográfica, sin correr el riesgo de deformarse en ese proceso?
La lista de novelas y libros que han sabido describir con certeza los momentos que componen la vida de un ser humano, es interminable. Algunos escritores han dedicado su vida completa a buscar la manera mas acertada, desde el lenguaje lírico, a describir las emociones, pensamientos, sensaciones de un personaje frente a la inminencia de la muerte, un conflicto determinado, una búsqueda, el paso del tiempo, la superación de una enfermedad, y otras vicisitudes inherentes a la raza, que no hacen otra cosa que enriquecer los procesos internos, logrando, la mayoría de las veces, una superación digna de admirar.
Ahora bien, ¿No son estos mismos temas –a menudo trabajados desde la novela- componentes esenciales de cualquier guión? Es decir, que así como también hay miles de libros escritos sobre un tema, existen películas que se atreven a hablar exactamente de lo mismo; por lo tanto, cine y literatura serían artes complementarias, ya que ambas se nutren de la mirada que la otra posee sobre un mismo objeto. El cine recibe a diario una fuente inagotable de relatos que lo empujan a querer traducirlos y adaptarlos en imágenes y sonidos, logrando así la realización de una nueva forma de expresión. Por ende, la literatura, toma del cine una innovadora manera de narrar los hechos, construidos también a través del lenguaje. ¿O acaso las películas no son primero un puñado de páginas que han sido pensadas y elaboradas sobre papel blanco? Entonces, ¿Qué diferencias pueden existir entre un papel y una pantalla? He allí el quid de la cuestión, la esencia misma del planteamiento, que ante los hechos, va perdiendo peso y significado.
Recordemos, para corroborar, algunos ejemplos de films, que han tenido su primera inspiración en una novela o relato literario; que por su calidad artística, aún hoy son recordadas. La trilogía El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo (The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring, (2001), El Señor de los Anillos: Las Dos Torres (The Lord of the Rings: The Two Towers, 2002) y El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey (The Lord of the Rings: The Return of the King, 2003) basadas todas en los increíbles libros del escritor J. R. R. Tolkien; o Memorias de una geisha (Memoirs of a Geisha, 2005) extraordinaria película que adapta, de manera soberbia, el texto de Arthur Golden. Perfume: historia de un asesino (Das Parfum – Die Geschichte eines Mörders, 2006) de Patrick Süskind. El código Da Vinci (The Da Vinci Code, 2006) del reconocido escritor Dan Brown. E incluso en Argentina: El Secreto de sus Ojos (2009) creada a partir de la novela de Eduardo Sacheri.
Párrafo aparte son los casos de directores que han basado la mayoría de sus largometrajes en historias que tiene su origen en novelas, como ser Stephen Daldry, cuya filmografía ha sido distinguida con los premios más importantes. A recordar Las horas (The hours, 2001) tomada de las páginas del libro –de igual nombre- de Michael Cunnigham, quien a su vez, interviene de forma magistral en el proceso creativo de escritura de una de las novelas más significativas de la literatura universal Miss Dalloway (Virginia Woolf, 1925). The Reader (El lector) (2008) –título del libro homónimo al film- de Bernhard Schlink. Y la aún no estrenada Tan fuerte y tan cerca (Extremely Loud and Incredibly Close, 2012) basada en texto de Jonathan Safran Foer, publicada en 2005. Sin dejar lugar a las dudas, Daldry es uno de los directores que mejor ha sabido entender el lenguaje de la adaptación, cuyo proceso debe ser igual de complejo que un rodaje o escritura literaria, ya que la obra debe sufrir una mutación de un lenguaje a otro sin modificar su argumento. De allí que la mayoría de las adaptaciones no sean idénticas, sino libres inspiraciones de la obra embrionaria; forma innovadora que el público ha sabido descifrar y aceptar sabiamente.
Entonces, para bien del arte y su notable crecimiento, podría decirse que las distancias existentes entre un libro y la pantalla grande son cada vez menores, y puramente subjetivas. Los grandes directores han demostrado que pueden contar un cuento mediante imágenes y sonidos, e incluso salir airosos; como así también, algunos escritores, que son capaces de reinvertir la ecuación: adaptar una película al libro, como en el caso de Melvin Burgess que novelizó el guión de Billy Elliot (Lee Hall) dirigida por Stephen Daldry en el año 2000.
Algunos de las películas inspiradas en relatos literarios que esperan su estreno para 2012 y 2013 son: Hansel y Gretel: Cazadores de Brujas (Hansel and Gretel: Witch Hunters, 2012), Blancanieves y el cazador (Snow White and the Huntsman, 2012) y Anna Karenina (2012) del libro de León Tolstói.
Habrá que esperar para ver si las nuevas adaptaciones –ayudadas por el avance tecnológico- se encuentran a la altura de los relatos narrativos literarios que les dieron vida originalmente.

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4 comentario/s en: "Tan fuerte y tan cerca": Del libro a la pantalla
Mauro
(con todo el respeto)... ¿Y la crítica?. Digo la crítica de la película, y no de los próximos estrenos y las adaptaciones diversas de otras películas, con mayor o menor suerte filmadas (ojo, aquí al menos una de las sesenta y tantas palabras por lo menos trata de hablar de la película). Oh... tampoco dije nada.
Juan Pablo Russo
Hola Mauro, esto no es una crítica sino un informe relacionado con la película. La crítica saldrá en la semana del estreno en la sección correspondiente. Un saludo.
Rosa Luxemburgo
Hola! muy interesante el informe, hubiese estado bien mencionar -aunque a muchos no les guste- el fenómeno de Harry Potter y la saga Crepúsculo, porque estas películas para adolescentes, también se basan en libros que son best sellers...las próximas hansel y gretel y blancanieves, también en el género fantástico...eso nos dice algo respecto de la relación entre cine y literatura...no?
ALKSNDROV
AJAAA TODO BIEN...PERO DONDE CARAJO ESTÁ LA CRITICA DE LA PELICULA? LA SINOPSIS...EL RESUMEN...SU OPINION.......
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