Mariana Arruti: "Stalker, la Zona" de Andrei Tarkovski
Trelew (2003) fue sin duda la película que produjo un quiebre en la forma de construir los documentales en la Argentina. Mostrando la realidad pero como si estuviéramos viendo un thriller, Mariana Arruti consigue lo que nadie antes había conseguido: informar y entretener. Mientras prepara su nuevo proyecto Detrás del silencio, se tomó unos minutos para contarnos acerca de su película favorita: Stalker, La Zona.
En un pequeño pueblo ruso, luego de la caía de un meteorito, La Zona es vigilada por el ejército. La creencia popular asegura que allí existe un lugar donde todo el que entre podrá hacer realidad sus deseos. El Stalker es quien se dedicará a guiar y a acompañar a quienes quieran visitar la zona. Su objetivo será que ellos alcancen la fe, y a través de la realización de sus deseos, la felicidad. La historia se centra en uno de sus viajes en el que deberá acompañar a dos hombres que buscan respuestas, un escritor y un científico.
La película se narra esencialmente a partir de largos planos secuencias, donde la mirada subjetiva y la mirada objetiva se entrelazan en el mismo plano, acompañadas de un sonido íntimo que proviene de la naturaleza, de los pasos de los personajes entre los escombros, del agua que brota permanentemente.
La película me conmovió hondamente porque se trata de un viaje interior que habla de las preocupaciones existenciales del hombre. Aquella habitación de los deseos no es otra cosa que un símbolo de la búsqueda del sentido de la vida. Las miradas de los tres personajes con enfoques diferentes sobre el encuentro de la felicidad, terminarán por armar un entramado crítico hacia la sociedad y hacia la falta de fe del hombre actual. Quizá eso sea lo más conmovedor, porque lo que cuestiona Tarkovsky en su película es la capacidad de creer del hombre, pero no en un sentido netamente religioso, sino en cuanto a la fe en la vida misma, en lo cotidiano que puede ser para él, también mágico. Y este cuestionamiento se plasma en el film a partir de un clima que combina las sensaciones de inquietud de un escenario de ruinas, con el paisaje de la naturaleza que aparece como sobrenatural.
Stalker, La Zona es un poema en forma de film, la he visto varias veces, me ha conmovido siempre.

Facebook
Twitter
Enviar un comentario nuevo