Avant Premier: El imaginario mundo del Doctor Parnassus

Después de su incursión por el drama y el suspenso de Tierra de Pesadillas (Tideland, 2005), vuelve Terry Gilliam al género fantástico más exacerbado y felizmente desparpajado. Vuelve la imaginación al servicio del cine. Vuelve la fantasía, el delirio, la aventura. El próximo 25 de febrero se estrena en Argentina El imaginario mundo del Doctor Parnassus (The Imaginarium of Doctor Parnassus, 2009), último opus del ex Monty Python.

Sinopsis

El póster y la sinopsis oficial ya muestran que estamos ante otra muestra lisérgica del director de Pánico y Locura en Las Vegas (Fear and Loathing in Las Vegas, 1998): El Doctor Parnassus tiene un extraordinario show de magia itinerante, The Imaginarium, que le brinda al público la posibilidad de conocer un maravilloso mundo imaginario con tan sólo pasar un espejo mágico (¿alguien dijo Alicia en el País de las maravillas?). En esa tierra, Parnassus puede cumplirle el sueño a los visitantes, quienes desconocen su secreto: un tiempo atrás negoció con el diablo su inmortalidad. Pero el diablo está lejos de la benevolencia desinteresada y le ofrece un trato: será inmortal si cuando su primer hija alcance los 16 años, pase a ser de su propiedad. La cuestión es que Valentina, la chica en cuestión, está a punto de cumplir esa edad y Parnassus debe hacer todo para protegerla.

¿Están ávidos por tener un contacto menos literato y más visual con la película? Aquí va el trailer con subtítulos en español: El imaginario mundo del Doctor Parnassus - Trailer

Génesis del proyecto

"Hice algunos storyboards por primera vez en mucho tiempo" recuerda Terry Gilliam en una entrevista al portal Estamosrodando, en ocasión de su estreno en España, en octubre del año pasado. “Fue como volver a mis primeras películas en las que me encargaba de las ilustraciones yo sólo. Es una parte del proceso de ejecución de un guión que me encanta. Sentarse, empezar a dibujar y entonces todo se transforma y se transforma en algo completamente diferente”, agrega el director, quien venía de una experiencia bastante traumática por las innumerables demoras a raíz de diferencias entre él y los productores sobre el corte final de Los Hermanos Grimm (The Brothers Grimm, 2005). “Hollywood es un lugar abominable”, dijo en aquel entonces. Durante uno de esos parates forzados, rodó Tideland, estrenada en el BAFICI y finalmente editada en DVD.

Para ésta, la primera película con storyboards de su propia autoría desde Las aventuras del Barón Munchausen (The Adventures of Baron Munchausen, 1988), eligió rodearse de viejos amigos y familiares: La productora es Amy Gilliam, su hija. “Después de trabajar en la industria cinematográfica durante más de doce años, habiéndome hecho un hueco por mí misma, uno de mis más grandes deseos era producir un día una película junto a mi padre" confesó al portal ibérico. Los créditos de la producción incluyen también a William Vince (nominado al Oscar por su trabajo en Capote), y a Samuel Hadida, distribuidor en Francia de Los hermanos Grimm.

El imaginario mundo del Doctor Parnassus tuvo un estreno comercial limitado (48 salas) en Estados Unidos el último fin de semana de 2009, condición que la habilita a participar en las posibles ternas del próximos premios Oscar. Con el correr de las semanas, se incrementaron las copias y ya ronda los 6 millones de dólares recaudados sólo en EEUU y se prevé que alcance los 45 millones en el mundo, bastante menos que los 80 de Los hermanos Grimm.

¿Parnassus = Gilliam?


Es uno de los personajes más autobiográficos de mi carrera”, reconoció el director de Doce monos (Twelve Monkeys, 1995) al portal fotogramas.es, y continúa: “Es un personaje luminoso y oscuro al mismo tiempo, muy misterioso. Ni siquiera yo estoy seguro de quién es. Puede que todo lo que cuenta sea mentira o simplemente parte de su inagotable imaginación”.

Lo primero que se me ocurrió fue el Imaginarium de Parnassus, una especie de viejo circo ambulante perdido por las calles del Londres moderno”, continuó. Las referencias con sus obras anteriores, como Los Héroes del Tiempo (Time Bandits, 1981) o Las aventuras del barón Munchausen, son inevitables. “Hay ciertos temas de los comienzos de mi carrera como director”, reconoce.

Para la piel del protagonista eligió a un veterano de mil batallas cinematográficas: Christopher Plummer: “Es gracioso, la mayoría de directores prefieren que sea un actor joven el que les represente en la pantalla, mientras que yo elegí a uno mayor que yo”, explica el realizador en la entrevista.

La primera opción para el rol de Valentina, para el que también audicionó la protagonista de la adaptación de Tim Burton del clásico de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas (Alice in Wonderland, 2010), la australiana Mia Wasikowska, fue Eva Green. Pero distintos compromisos le impidieron participar a la contrafigura femenina de Casino Royale (2006). El papel finalmente recayó en la joven inglesa Lily Cole.

Sin embargo, más allá de las cualidades que puede tener el filme, quedará en los anales de la historia del cine por ser la última película de Heath Ledger, quien se suicidó en enero de 2008.

Una muerte inesperada

Su Guasón en Batman: el caballero de la noche (The Dark Knight, 2008) es ya uno de los mejores villanos de la historia del cine: cínico, irónico, con una inteligencia desmedida, veloz, ágil, un hedonista de la maldad. Aquí su rol es distinto: Tony, un timador que permite obtener ganancias aún mejores para el espectáculo que monta el protagonista. Era su segunda incursión con Gilliam luego de Los hermanos Grimm, hasta que la muerte lo encontró sólo en su lujosa mansión californiana.

Su muerte resultó devastadora, sobre todo porque fue completamente inesperada. Heath disfrutaba su rol de Tony, nunca le había visto brillar así”, rememora el director. “En un primer momento, pensé que era parte de la campaña de promoción de Batman: el caballero de la noche, no lo podía creer. Sentí que debía intentar terminar la película por todos los medios, como homenaje a Heath”, explica Terry Gilliam . La solución resultó tan original como emotiva: Johnny Depp, Jude Law y Colin Farrell, todos íntimos amigos del desaparecido oceánico, se turnaron para interpretar a Tony, dándole a este personaje tres rostros para distintos momentos del metraje según el mundo imaginario en el que esté. El trío se comprometió a donar la totalidad del cachet al bienestar económico de Matilda Ledger, única hija del australiano. El imaginario mundo del Doctor Parnassus además de convertirse en una historia aún más surrealista y fantástica, es un merecido homenaje para un arista cuyo techo pertenece al incierto terreno de las suposiciones incomprobables.

Ledger, siempre presente

Además de improvisar gran parte de los toques cómicos de su personaje, Heath Ledger improvisó la última línea en el rodaje: "No mates al mensajero”. Cuando Johnny Depp estrenó su papel después de su muerte, Terry Gilliam preguntó si podía intentar un nueva línea. Resultó que la modificación que planteaba era adicionarle al guión la frase "no mates al mensajero", sin saber que el protagonista de Corazón de caballero (A Knight's Tale, 2001) la había improvisado previamente. El director se quedó atónito. "Heath está todavía ahí fuera y de alguna forma se canalizó en Johnny Depp", sostuvo emocionado.

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