Rolando Gallego
09/01/2021 12:52

Tímidamente, en silencio, la nueva apuesta de la franquicia Star Wars en manos de los estudios Disney, The Mandalorian, que puede verse en Disney+, recupera el espíritu aventurero y festivo de la saga original, manteniendo un nivel inusitado para la televisión en cada uno de sus episodios.

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(2018)

Con una progresión dramática a contracorriente de las actuales producciones pensadas para plataformas y TV, en el desarrollo de este western espacial, encabezado por Mando (Pedro Pascal), un personaje de pocas palabras y al que no se le conocerá el rostro hasta avanzada la temporada 2, y su encuentro con Grogu, se teje una apasionante historia de búsqueda y resistencia que dialoga de una manera inusitada con los tiempos actuales.

El secreto del éxito de esta producción radica en su original reversión de viejas buddie movies, en donde dos sujetos terminan por entablar un lazo amistoso que trasciende la pantalla, mezclada con dosis del más clásico y preciso ritmo de realizadores como John Ford, Akira Kurosawa, por citar solo a dos, realizadores que supieron tomarse su tiempo para construir, por acumulación, universos únicos en sus películas.

Detrás de The Mandalorian está Jon Favreau, responsable del revival de viejos clásicos de Disney en versión live action, y del éxito de la saga Iron Man, con Robert Downey Jr. a la cabeza, ávido consumidor del spaghetti western, por lo que dota al programa de la aridez característica de ese género, con protagonista de pocas palabras y pulgas, y un aire a Clint Eastwood en tanto personaje noble y honesto, que aún en sus momentos de debilidad, decide ir por el camino correcto, o, al menos, el que espera el espectador.

En The Mandalorian Mando y Grogu se convertirán en inseparables, aún a pesar del primero, un cazarrecompensas solitario que inmediatamente comprenderá que uno de sus botines encontrados merece una oportunidad que trasciende la mera suma de dinero que podría recibir por entregarlo.

Esta decisión lo convertirá en un prófugo hasta para su propia especie, debiendo en cada episodio enfrentarse con el lado oscuro, sorteando obstáculos, pero también con oportunistas que irán a por sus cabezas, mientras el Imperio también quiera apropiarse del pequeño conocido también como El niño, o popularmente como Baby Yoda, pero que nada tiene que ver con el maestro Jedi, más allá de la especie.

Con el correr de los episodios, que pueden ser vistos de manera unitaria, ya que resuelven las premisas presentadas en cada uno, pero hilvanados por un cliffhanger, tanto Mando como Grogu, comienzan a desplegar características propias, que reforzarán la instantánea empatía que se logra con ambos, y la utilización del flashback para contextualizar el origen del mandaloriano, su ingreso al mundo de los cazarrecompensas y el aportar información ante la ascética estructura dramática, la que, en esa ausencia, otorga más épica a todo lo que se cuenta y muestra.

La utilización del soporte cinematográfico, la exploración de un tempo narrativo diferente, con el conflicto de la posible separación del mandaloriano y el pequeño maestro, no hacen otra cosa que reforzar un ritmo que en las escenas de acción se vuelve trepidante y que además se da el lujo de sumar una galería de personajes secundarios ya clásicos, como Greef Karga, Kuiil, Moff Gideon, y las interpretaciones de Werner Herzog, Gina Carano, Nick Nolte, Taika Waititi, Giancarlo Esposito, que realzan episodio tras episodio la propuesta.

Con respecto a este punto, seguramente no será lo mismo ver semana tras semana la historia, acumulando la tensión de cada segmento, a verla en su totalidad y las dos temporadas juntas, aún así, la maestría con la que los directores logran homogeneizar la propuesta, con renombrados realizadores tras las cámaras como Dave Filoni, Deborah Chow, Rick Famuyiwa, Bryce Dallas Howard, Robert Rodríguez, el propio Favreau y Taika Waititi, hacen de The Mandalorian un verdadero oasis en medio de tanta oferta audiovisual.

El episodio final de la segunda temporada abre la posibilidad de un nuevo comienzo en materia de series, con la incorporación de la primera saga en la narración, revalidando la propuesta de esta lograda ficción que supo tomar la posta de una franquicia que había comenzado a perder su horizonte.

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