EscribiendoCine
30/03/2020 11:14

Llega el fin de semana y apetece quedarse en casa para desconectar de la jornada laboral, relajarse y descansar. Pero aparece la gran pregunta: ¿qué película pongo? A veces puede ser difícil elegir entre todas las que hay, por eso, aquí van algunas de las películas europeas más aclamadas como recomendación.

8 apellidos catalanes

(2015)

La primera de ellas es La vida es bella, que no solo es una de las películas que más espectadores ha llevado a las salas de los cines italianos, sino también una obra cinematográfica que arrasó en casi todo el mundo. Muestra de ello es que ganó más de 50 premios, entre los que destacan tres Oscar por parte de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos y el Goya a la Mejor Película Europea, otorgado por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. La obra tiene guardado un gran aprendizaje para el espectador: el poder que tiene cada individuo sobre sí mismo, un poder que radica en elegir cómo reaccionar ante situaciones adversas. Esto se ve representado en la relación del protagonista con sus seres queridos, con el famoso “buenos días princesa” y con su imaginación para inventarse juegos en todo tipo de sitios cerrados. Una película que nadie debe perderse.

La cinta 8 apellidos vascos es probablemente el éxito más grande del séptimo arte en España durante la última década. Una película que con humor cuenta las diferencias entre los habitantes del sur y del norte del país a través de una pareja joven. Amaia, papel que interpreta la actriz Clara Lago, es una joven del País Vasco con un carácter terco. Pero Rafa, interpretado por Dani Rovira, hará todo lo posible para conquistarla. ¿Su mejor arma para hacerlo? Su personalidad amigable y abierta. Tanto gustó, que los directores decidieron apostar por la segunda parte, 8 apellidos catalanes.

También hay un film alemán que no hay que pasar por alto: God bye, Lenin!, una obra que tiene como contexto uno de los momentos históricos más importantes del mundo: la caída del muro de Berlín y la reunificación de Alemania. En 1989 la situación social y política del país era muy complicada, algo que la obra logra transmitir a la perfección. Pero lo hace de una forma muy peculiar: la madre de Alexander Kerner entra en coma y cuando despierta ocho meses después, el muro ha caído. Alexander decide no contar a su madre las últimas novedades históricas ya que no serían de su agrado por su ideología. El protagonista se las ingenia para que su madre crea que sigue viviendo en su querida Alemania Oriental.

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