Emiliano Basile
03/05/2019 10:52

El mundo de los apostadores cambió rotundamente con la presencia de internet. Ya no son tipos elegantes que deambulan en trajes de diseño por los casinos. Ahora son jóvenes de vestimenta deportiva que desde la privacidad de su hogar fomentan los distintos juegos de azar que ofrece el casino en línea.

Han Solo: Una Historia de Star Wars

(2018)

Claro que en el imaginario colectivo queda siempre presente la imagen elegante de un adinerado Robert Redford que en Propuesta indecente (1993) le ofrece a una joven Demi Moore (en pleno éxito luego de Ghost, la sombra del amor) un millón de dólares a cambio de una noche de sexo. Ella está en pareja (su novio es un desconocido por entonces Woody Harrelson) y la película la dirige Adrián Lyne que venía de poner en crisis otra pareja en Atracción fatal (1987).

Los trajes estaban a la orden del día y asistir a un casino era uno de los grandes eventos sociales para vestirlos. Sino recordemos otra película de antaño no asociada al mundo de las apuestas como es Rain Man (1988). El personaje de Tom Cruise aprovecha la facilidad de su hermano autista para las matemáticas (que compone Dustin Hoffman) y le calza un traje para llevarlo a un casino y probar allí su suerte en una de las escenas más memorables del film. Dirigió Barry Levinson.

Pero en tiempos de casino online hay que transportarse al pasado (o al futuro) para encontrar esta forma pura de juegos de apuestas. Sino veamos el caso de la película Maverick (1994), protagonizada por Mel Gibson, Jodie Foster y James Garner (este último protagonizó la famosa serie de los años sesenta del mismo nombre). Este film dirigido por Richard Donner (Arma Mortal) tiene al pícaro y astuto Gibson en su mejor momento (luego de Arma mortal 3 y antes de Corazón valiente) repartiendo miradas con sus jugadores oponentes. Esta película marca también el comienzo de la amistad entre Gibson y Jodie Foster, que el cine uniría de nuevo en La doble vida de Walter (2011), película dirigida por ella y protagonizada por él, como un padre loco que se comunica como ventrílocuo con su hijo mediante un peluche. El actor de Mad Max (1979) estuvo ausente de la pantalla tras su divorcio y problemas legales por varios años y fue Foster una de las encargadas de ponerlo en escena nuevamente.

Pero si nos vamos al futuro uno de los grandes apostadores de la historia del cine, habitué de bares de mala muerte es el inoxidable Han Solo que inmortalizó Harrison Ford y en la precuela de la saga Han Solo: Una historia de Star Wars (2018) interpreta el actor Alden Ehrenreich. En esta última y reciente película vemos el emblemático momento en que Han Solo conoce a un joven Lando (Donald Glover a imagen y semejanza del original Billy Dee Williams) con el cual ambos mercenarios trazarán una intergaláctica amistad. Un dato no menor para este carismático personaje siempre abordo de su nave y al lado de su legendario compañero Chewbacca.

El negocio de las apuestas cambió de tiempo y espacio y debemos remontarnos a épocas pasadas o reconstrucciones imaginadas sólo por la ciencia ficción para verlos en escena. Lo que hay que saber es que estos carismáticos apostadores siempre existieron y siempre existirán, porque su atractivo roce con el riesgo supera toda época y sobrevive, más que nuca, en la actualidad.

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