Matías E. González
15/02/2019 11:24

El abordaje de determinadas temáticas dentro de una telenovela, película o serie genera un acercamiento inmediato por parte del público debido a diversos factores que pueden ir desde la novedad y la sorpresa hasta la polémica de los tópicos en los que se centra. En el caso de la serie británica Sex Education (2019), creada por Laurie Nunn, sus principales espectadores son los jóvenes ya que, más allá de que la mayoría de los personajes son estudiantes de secundaria, el relato pone el foco en la sexualidad, una temática aún con varios tabúes en las ficciones destinadas a la juventud. Tras su estreno en Netflix y su impacto en la audiencia, EscribiendoCine conversó con la escritora y guionista Erika Halvorsen sobre el tratamiento de la sexualidad en la ficción audiovisual argentina y con el psicólogo y sexólogo Patricio Gómez Di Leva acerca de la educación sexual.

Desearás al hombre de tu hermana

(2017)

TERAPIA SEXUAL EN LA ESCUELA

La serie tiene como protagonista a Otis (Asa Butterfield), un adolescente introvertido con ciertos temores respecto al desarrollo de su vida sexual. En la escuela conoce a Maeve (Emma Mackey), una chica con potencial y talento que debe superar ausencias y diversos conflictos que aparecen en su camino. Si bien Otis aún no tuvo sexo posee vasta información sobre el tema ya que su madre es la Dra. Milburn (Gillian Anderson), una reconocida terapeuta sexual. El joven, a partir de sus conocimientos, abre junto a Maeve una clínica de terapia sexual en la escuela.

A lo largo de ocho capítulos, dirigidos por Ben Taylor y Kate Herron, el relato recorre a través de los diferentes personajes múltiples temas ligados a la Educación Sexual. La masturbación, la eyaculación, la llegada al orgasmo, la realización del sexo oral y la decisión de llevar adelante un aborto, son algunos de los tópicos que se plantean en la ficción. Asimismo, se pone el foco en el rol de los padres y madres, ya sea por ausencia, desinterés, compañía o invasión, se muestran situaciones de agresión y homofobia como las que padece Eric (Ncuti Gatwa), así como también se da lugar a la sororidad como cuando circulan virtualmente nudes (imágenes de desnudos) de Ruby (Mimi Keene), quien es apoyada y defendida por las estudiantes.

La ficción audiovisual transita por distintos climas y emociones con el tratamiento adecuado para cada momento y es allí donde se encuentra uno de los puntos fuertes de la producción. Una de las particularidades es que desarrolla la educación sexual y sus diversos interrogantes de manera descontracturada y entretenida, lo que genera la verosimilitud y el interés de los adolescentes que consumen esta historia protagonizada por personajes de su misma edad. Si bien hay reiteradas ocasiones de comedia que despiertan carcajadas, también hay lugar para circunstancias dramáticas que, en más de una oportunidad, llevan a la reflexión.

UNA SERIE SIN TABÚES

Netflix informó que más de 40 millones de personas alrededor del mundo vieron Sex Education desde su estreno en la plataforma, que fue el 11 de enero, y esto no solo se refleja en los números de audiencia, sino también en las repercusiones en redes sociales que incluyen opiniones, posteos de imágenes y videos de momentos destacados de la serie. El fenómeno audiovisual derivó en la realización de una segunda temporada que contará con ocho episodios.

Respecto al contenido y al desarrollo de la serie, la escritora, guionista y directora Erika Halvorsen, opinó: “Creo que Netflix marca una diferencia al tomar recursos típicos de género juvenil/estudiantil y pega el salto al mostrar y abordar temas que jamás podrían tocarse en la tv abierta y en horario de protección al menor. Mostrar desnudos masculinos frontales, sexo explícito y llenar la casa del protagonista de dildos y juguetes sexuales, me parece brillante como se dan el gusto de usar todo lo que cualquier productor de tv censuraría. Sex education logra poner los problemas sexuales sobre la mesa como objeto de estudio”.

Erika consideró que la libertad es el principal factor que llevó al gran impacto de la serie en el público. “Patea el tablero y te engancha desde lo vincular y emocional.Cuando los vínculos son lo importante el morbo queda de lado, los prejuicios quedan de lado. Te lleno el set de pijas y te hago emocionar a la vez. Mi enorme agradecimiento para los creadores de una serie así”, destacó.

La escritora ha desarrollado diversos trabajos artísticos, entre los que se encuentran sus exitosas novelas El hijo rojo y Desearás, donde la sexualidad ocupa un espacio preponderante. Sobre sus principios, señaló: “Libertad es todo lo que pido, lo que busco, lo que peleo. Cuesta mucho porque trabajo para una industria y los jefes son los que ponen la plata. Necesito libertad para sentarme a escribir, trato de garantizarme eso. Intento que mis trabajos sean lo más personales posibles, volver a la pregunta esencial: qué quiero/queremos contar. El vínculo con la sexualidad me parece fundacional para cada personaje y persona; la imaginación y el cuerpo son nuestros primeros espacios de libertad”. A su vez, confesó: “Yo me caliento con el trabajo y milito la calentura. Para crear una historia necesito estar caliente con ella y celebro mucho cuando cada rol que se suma se calienta con el proyecto”.

LA SEXUALIDAD EN LA PANTALLA ARGENTINA

En cuanto al abordaje de la temática y los respectivos prejuicios en las producciones audiovisuales nacionales, Erika sostuvo: “La violencia está más naturalizada que la sexualidad. La sexualidad femenina es lo que más cuesta, si cuesta hablar del tema, ¡imagináte filmarla! Los productores de tv se resisten a los personajes de mujeres sexuales, las consideran frías, odiosas, masculinas, como si el goce fuese exclusivo de los varones”.Asimismo, describió: “Para muchos productores la heroína tiene que ser querible y si tiene buen sexo, o si disfruta del sexo sin amor, deja de ser 'querible'. Yo quiero a las mujeres que están conectadas con su cuerpo y su deseo, me resulta muy querible que una mujer quiera y necesite cojer, que hable del tema. Las ficciones siempre muestran hombres que quieren sexo y mujeres que evaden diciendo que les duele la cabeza”.

Halvorsen marcó que el sexo debe dejar de ser considerado un tema tabú y señaló la importancia de la educación sexual, debido a que la misma es esencial para evitar abusos y para vivir las relaciones con plenitud.Por otro lado, expresó: “Es fundamental mostrar el goce femenino y también alivianar la carga de los masculinos, que los tipos se liberen, que blanqueen sus relaciones plenas con mujeres trans, que las parejas puedan sacar los dildos del closet. Es increíble que se naturalice la insatisfacción y la infelicidad y que una cinturonga genere más espanto que una escena de violación o asesinato”.

¿ES POSIBLE UNA PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL NACIONAL AL ESTILO SEX EDUCATION?

Ante este interrogante, Erika Halvorsen respondió: “Ojalá. El problema son los comités de calificaciones también. El cine se está volviendo imposible. Si te califican una película prohibida para menores de 18 te destrozan la taquilla. El tema de los comités (a nivel mundial) está arruinando el cine, las historias se vuelven moralistas e inverosímiles en el plano sexual, mientras que las series corren con ventaja y van mucho más en sincronía con la época”.

El próximo mes, la escritora presentará su nuevo libro WhatsUp, en el que los personajes de la historia usan juguetes sexuales. Los derechos de la obra literaria ya fueron vendidos para su adaptación en la pantalla grande. “Cuando escribí la versión para cine a algunos productores les pareció que esas escenas estaban al borde de 'Porcel y Olmedo'. Me gustaría saber qué opinan de la locación de Sex Education, de esa madre, ese hijo, y todos los falos que aparecen totalmente integrados a lo cotidiano”, declaró.

Por último, Halvorsen manifestó que hace poco tiempo un productor le expresó que decir 'clítoris' en televisión “era demasiado”, lo cual le resultó muy simbólico a la autora. “El clítoris es un órgano cuya única función es el placer, si les parece fuerte nombrarlo, imagináte lo que nos falta, llevamos muchos años de mutilación simbólica. La masturbación femenina, por ejemplo, siempre fue un tabú. Creo que la ficción tiene que ayudar a la liberación, a la apropiación del goce, del cuerpo, y tiene que ayudar a romper los binarismos que ya caducaron, las relaciones son tan infinitas en la vida real que la ficción no puede limitarse”, reveló Erika.

VIVIR LA ADOLESCENCIA

“La información es poder”, es una de las frases que enuncia la terapeuta sexual interpretada por Gillian Anderson en la serie en relación a la importancia de recibir educación sexual. Cada día, el psicólogo y sexólogo Patricio Gómez Di Leva responde variadas preguntas de la gente referidas a la temática, que llegan a través de la asistencia a sus sesiones, a su página web o a sus redes sociales. El especialista dirige el sitio Respuesta Sexual y una cuenta de Instagram con el mismo nombre, además de que tiene su libro Sexualidad inteligente en el que ofrece de manera didáctica información acerca de los aspectos centrales de la sexualidad.

Una de las características de Patricio es que brinda sus explicaciones de forma descontracturada, lo cual ha generado un fiel seguimiento de la gente en las redes. “Hablo de esa manera porque es la misma forma que lo hago en el consultorio, yo quiero que la gente me entienda, entonces hablo como en la vida, esa es la clave para que te escuchen”, sostuvo.

En cuanto a la información de las/los adolescentes en torno a la sexualidad, Gómez Di Leva describió: “Nos encontramos con un escenario donde, por un lado, no hay educación sexual, pero, por otro lado, a pesar de eso, los adolescentes están más informados de lo que estaban sus padres en esa etapa, se avanzó un montón.Conocimientos tienen, pero muchas veces les llegan a través de un par, de un influencer, un instagramer y esa información no siempre es la más adecuada. Una buena educación sexual integral les daría recursos para filtrarla ellos mismos”.

Patricio explicó que el sexo aún sigue siendo un tópico tabú en los adolescentes. “Afortunadamente los jóvenes viven la sexualidad cada vez con más libertad,aunque sigue siendo tabú. Todavía pasa que muchos hablan de sexo y aparecen las risas o la vergüenza”, contó el sexólogo y, luego, agregó: “Los prejuicios son los mismos que antes, pero atenuados. Todavía la mujer tiene menos permiso para disfrutar la sexualidad que el varón, a la mujer se la juzga y al hombre se lo aplaude”.

SÍ A LA ESI

El Programa ESI, creado a partir de la Ley 26.150, promulgada el 23 de octubre de 2006, otorga a los docentes la responsabilidad y la oportunidad de enseñar educación sexual a niños, niñas y jóvenes en los establecimientos educativos. Sin embargo, en muchos casos lo marcado por la ley no se cumple.

“Falta que se aplique. Teóricamente todos estamos de acuerdo que tiene que haber educación sexual integral en las escuelas, desde jardín hasta el último año, el tema es que no se aplica. En primer lugar, los docentes muchas veces tienen otras urgencias, que es algo comprensible, aunque también porque no están formados, entonces, cómo vas a dar educación sexual si no la recibiste vos. Lo mismo con los padres, cómo los padres van a darle información a sus hijos sobre sexualidad si no la recibieron ellos”, señaló Gómez Di Leva. “Obviamente que tiene que haber educación sexual en las escuelas, pero, mientras no haya en las escuelas, hay que ayudar a que todos tengamos acceso a información”, concluyó.

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