Colectivo de Cineastas
04/02/2019 11:51

Frente a la campaña que la gestión del INCAA inició sobre el récord de estrenos y cantidad de espectadores que dejó el 2018 para el cine argentino, el Colectivo de Cineastas decidió comenzar el año respondiendo a estas falacias con un nuevo comunicado. Las últimas medidas que la gestión del INCAA está aplicando continúan con las medidas de ajuste y concentración que fuimos denunciando todo este tiempo. El 2019 empieza con un camino difícil para el cine independiente, por lo que invitamos a todxs a que nos expresemos, que usemos cada espacio público para compartir lo que está sucediendo con el cine y la cultura, y que pronto podamos volver a encontrarnos para seguir defendiendo al cine que tanto amamos.

La gestión del Instituto de cine (INCAA) lanzó una campaña para difundir un supuesto récord de estrenos y de público en 2018 para el cine nacional. Sin embargo, el panorama de la producción cinematográfica es muy distinta a la que pretende difundirse desde los medios que reproducen esta noticia. La realidad es que la mayor parte de esos estrenos corresponden a películas que se tramitan desde hace más de 3 o 4 años (por desidia del propio INCAA) y que fueron obligadas a filmarse con presupuestos recortados, tiempos mínimos y condiciones muy precarias de financiación y producción. Estas películas llegan exhaustas al estreno y se encuentran con un mercado muy hostil para el cine nacional independiente por la concentración y discreción de las multisalas y grandes distribuidoras que definen qué cine se ve en nuestro país. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, el circuito de cine independiente no da abasto para contener los estrenos de todas las películas que no encuentran espacio en las salas comerciales. Además, las películas documentales de vía digital han quedado fuera de las salas de Espacios INCAA por decisión de la gestión actual. Al publicitado 13% de espectadores para el cine nacional se llegó con el Mes del cine argentino que se realizó en agosto y resultó un subsidio a los exhibidores y a los grandes tanques nacionales que concentraron sus estrenos en ese mes del año.

Para cerrar el año la dirección del INCAA dio un nuevo golpe al cine independiente sacando dos nuevas resoluciones que profundizan la política de ajuste y concentración del fomento, mostrando una continuidad de las políticas que el macrismo imparte en otros ámbitos.

Una de esas resoluciones presenta el aumento del costo medio de película nacional, al cual están atados los distintos subsidios que entrega el INCAA y que llevaba un patente retraso respecto de la inflación y la devaluación, al mismo tiempo que también establece una merma en los porcentajes de las distintas vías de subsidios (la audiencia media de ficción pasa del 78,5% al 61% del costo medio y la vía digital del 8% al 6,5% por poner sólo dos ejemplos). Esto significa un mayor aumento de los subsidios para las llamadas Audiencias Masivas, las películas producidas por las grandes productoras asociadas a los monopolios de la comunicación, y un porcentaje menor de aumento para el cine independiente. Una medida que aumenta la brecha entre el cine mainstream y un cine al cual no deja de presentársele trabas.

La otra alarmante medida es la nueva Resolución de créditos que trae consigo tres puntos muy perjudiciales. El primero es que será la Subgerencia de Fomento quién decidirá su otorgamiento de forma discrecional, ya que se disuelven los Comités de evaluación de créditos, antes compuestos por representantes de la comunidad cinematográfica. El segundo punto es que los presupuestos de las películas se verán afectados seriamente al tener que destinar un gran porcentaje al sector financiero privado. Esto es porque con el argumento de hacer cumplir la Ley de cine, en donde se establece que los créditos deben ser gestionados por entidad bancaria, el INCAA ha hecho un acuerdo con el Banco Nación, subsidiando la tasa de interés (de porcentaje aún desconocido). Pero por otro lado, se obliga a los productores a mediar su crédito con una Sociedad de Garantía Recíproca. Para decirlo con todas las letras, están transfiriendo fondos del presupuesto del INCAA al negocio financiero, poniendo en riesgo la continuidad del fondo de fomento al irse reduciendo año tras año

Para las producciones más pequeñas esto significará más requisitos, mayores tasas y plazos más cortos de reintegro. Nuevamente alertamos que estas medidas no obedecen al espíritu de la Ley de cine aunque vengan disfrazadas de su implementación transparente. Esto es ofrecer todas las herramientas del Estado a las grandes producciones, no es un gesto de protección y fomento de la industria, solo la monopoliza.

Esta resolución nos lleva a cuestionar que el único instrumento de financiación para el cine independiente, que es el adelanto de subsidio extraordinario, depende exclusivamente de las convocatorias del Instituto. Las mismas no son programadas, no están establecidos montos ni un calendario de llamados determinado. Logrando que sea cada vez más difícil planificar la producción y lograr coproducciones que ayuden a que las películas puedan realizarse en mejores condiciones.

Estas medidas se suman a un funcionamiento del INCAA que es cada vez más lento y burocrático y a la sub-ejecución presupuestaria de más de 700 millones de pesos que viene aplicando la gestión sin informar a toda la comunidad cinematográfica de qué pasará con ese dinero. Asimismo, alertamos sobre la peligrosidad del Art. 4, incisos e) e i) de la ley 27.432 sancionado en forma express en ambas Cámaras el 21 diciembre de 2017, que puso fecha de vencimiento al 31 de diciembre de 2022 a la percepción de los gravámenes y asignaciones específicas mediante las cuales se financia, promueve y sostiene el fondo de fomento. Es decir, le pusieron fecha a la muerte del cine nacional tal como lo conocemos.

Desde el Colectivo de Cineastas creemos que el fomento cinematográfico tiene que tener una orientación radicalmente opuesta a la que le está imprimiendo la gestión del INCAA. Es por esto que, junto a otras asociaciones, hemos trabajado en una propuesta de nuevo plan de fomento que pondere su función social, cultural e identitaria de cada región, sobre el rendimiento de mercado.

Reclamamos:

Adelantos de subsidios para todas las películas que ya cuenten con interés del INCAA, sin recortes y con cobro desde la preproducción.

Aumento de los porcentajes del costo medio para las audiencias medias y la vía digital documental en todas sus modalidades de presentación.

No a los créditos del Banco Nación. Instrumentos de financiación para el cine independiente que no cuenta con un capital previo.

Por un nuevo plan de fomento que contemple los distintos esquemas de producción del cine independiente y sus necesidades de financiación.

Por el aumento del apoyo a las cinematografías regionales, que ha sido reducido este último período, intensificando así la desigualdad de recursos para las producciones de todo el país.

Aumento de cuota de pantalla al 33,33% para el Cine nacional por trimestre, por sala.

Apertura de nuevas salas INCAA con entradas populares.

No a la subejecución del presupuesto ni al uso del dinero de fomento en la especulación financiera. El fondo de fomento es para la producción.

Cumplimiento de los cronogramas de concursos.

Repudiamos fervorosamente la persecusión política que sabemos están teniendo los empleados del INCAA sumado a la precarización laboral que padecen. El caso más resonante es el despido de Horacio Bernades del comité de calificación (CAEC) tras haber publicado una nota de opinión acerca del balance anual del cine nacional en el diario Página 12 el pasado 31 de diciembre. Exigimos su reincorporación urgente.

Y exigimos la derogación del Art. 4, incisos e) e i) de la ley 27.432, que pone fin al fondo de fomento cinematográfico.

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