Matías E. González
19/11/2018 17:30

La velocidad es una de las cualidades que caracteriza a los videoclips, aquellos cortometrajes musicales a través de los cuales los artistas presentan sus canciones ante sus seguidores. La rapidez se traduce en múltiples etapas de estas piezas audiovisuales, ya sea en el breve e intenso tiempo de rodaje, en la atracción y la fuerza de cada plano, así como también en la ligereza con la que se pasa de uno a otro y, sobre todo, en la inmediatez con la que los clips son reproducidos y compartidos por millones de personas alrededor del mundo. Desde su transmisión en el canal de televisión MTV al sitio web Youtube, los videoclips pertenecientes a diversos géneros musicales se han convertido en un formato audiovisual de consumo masivo. EscribiendoCine conversó con los directores Joaquín Cambre, Mariano Dawidson, Gabriel Nicoli y Diego Berakha acerca de sus trabajos.

La sangre del gallo

(2015)

LOS CREADORES

“Bienvenida seas” del actor y músico Antonio Birabent marcó el debut de Joaquín Cambre en la dirección de los videoclips, en 2003. A lo largo de su trayectoria ha llevado a cabo obras audiovisuales musicales para diversos artistas como Romeo Santos, Calle 13, Gustavo Cerati, Miranda, Fito Páez, CNCO, Tini Stoessel y Ángela Torres, entre otros. “Cuando empecé a filmar videoclips tenía 23 años y un gran interés por el formato porque me parecía la manera más rápida y efectiva de experimentar cosas que, de otra manera, eran difíciles e inviables. Hoy en día, los sigo eligiendo porque, para mí, son una forma de vida y mi carta de presentación”.

Mariano Dawidson desarrolla gran cantidad de videoclips junto a su hermano Eric, ya que en conjunto llevan adelante Hermanos Dawidson Films. Ambos arrancaron en el formato como editores de los cineastas Eduardo Pinto y Oscar Frenkel. A partir de dichas experiencias adquirieron las herramientas para dirigir sus propios proyectos. Los primeros trabajos de manera independiente fueron clips de bandas marplatenses, en 2006 y, con el correr de los años, llegaron a artistas como Dread Mar I, Carajo, León Gieco, Axel, Marilina Bertoldi y Eruca Sativa, entre otros. “Los videoclips tienen un valor súper importante ya que son mi forma de expresión, de filmar día a día, porque hacer películas lleva tiempo y se necesita mucho dinero. Filmar videoclips es mi entrenamiento, una manera de hacer reales mis sueños y, además, un medio de vida”, sostuvo.

No lo Soporto fue el primer conjunto que dirigió Gabriel Nicoli en su trayectoria dentro de los videoclips. Luego, continuó con diversos músicos, entre ellos No te va gustar, Miss Bolivia, La Vela Puerca, XXL Irione y Los Caligaris. “Me encanta la música y hacer videos con canciones es lo más cerca que puedo estar de ser parte, lo disfruto mucho. El espacio de creación y la libertad es un oasis, especialmente en los momentos en que filmaba publicidad”, expresó.

El debut de Diego Berakha a cargo de videoclips fue reciente, ya que se inició en el formato este año, con la actriz y cantante Lali Espósito. Diego es diseñador gráfico y hace la secuencia de títulos animados de las películas de su amigo y colega Ariel Winograd. En el comienzo, Berakha fue convocado por Winograd para ayudarlo en el arte del videoclip de Lali con A.Chal titulado “100 grados”, por lo que trabajaron juntos en la realización de la obra audiovisual. Sin embargo, cuando llegó “Besarte mucho”, Winograd no pudo realizarlo por otros compromisos y recomendó a Berakha para hacerse cargo de la dirección, lo cual se concretó y, por los buenos resultados, derivó en la realización de “Sin querer queriendo”. “Yo trabajo en publicidad donde, si bien te divertís, es muy estresante. Obviamente está el stress en el videoclip, pero las experiencias que tuve fueron muy divertidas y las disfruté mucho. No soy de las personas que les gusta especializarse en algo específico, sino que busco tener un abanico y el mundo de los videoclips me amplió la cantidad de recursos y cosas que puedo hacer”, valoró.

EL ORIGEN

Mariano Dawidson explicó que, en gran parte de las ocasiones, trabaja directamente con los artistas, quienes muchas veces llegan hacia él y su hermano porque vieron algún video suyo previo o por algún amigo en común y, desde ese momento, se crea el vínculo y comienza a procesarse la propuesta. Dawidson contó que en reiteradas oportunidades los invitan a formar parte de la grabación del disco y así surgen las conversaciones sobre el videoclip a realizar. Respecto al origen de los conceptos, consideró que no hay un común denominador. “Todos los videos tienen distintos caminos creativos para llegar a donde terminan llegando. Muchas veces pasan por muchas instancias y se generan ideas que no se sabe de dónde salieron. Se llega escuchando la canción millones de veces, tirando opciones, hay veces que aparece la idea en una especie de foto y ahí el oficio es el que te hace pasar eso a un papel y a buscar cosas que te ayuden a contarle a los demás todo lo que se te acaba de ocurrir”.

Gabriel Nicoli contó que, en su caso, el pedido de videoclip llega principalmente desde los artistas. Luego del trabajo realizado, muchas veces queda el contacto con la discográfica, que convoca al cineasta para presentarle nuevos músicos. En cuanto a la idea a plasmar en pantalla, describió: “Hago un análisis de los artistas, de sus últimos videos y del corte de difusión. No creo que haya que ser caprichoso y hacer lo que uno quiere, pienso en el todo ya que, a la larga, esto es para ellos. Nunca traigo una idea vieja o recauchutada y la adapto, sino que surge escuchando la canción y pensando en qué necesita el artista en ese momento”.

Joaquín Cambre expresó que, en su propia experiencia, los proyectos de videoclips no llegan siempre de la misma manera, en ciertos casos es la discográfica la que lo contacta mientras que, en otros, son los propios artistas o sus managers los que vieron videos suyos anteriores y deciden hacerlo con él. Sobre el concepto del videoclip a realizarse, relató: “En casi todos los casos, salvo excepciones, soy yo quien propone una idea, una historia y un tratamiento, donde planteo qué y cómo lo voy a filmar. Obviamente la palabra final siempre la tiene el artista”.

En el caso de Diego Berakha contó que en sus tres videoclips las convocatorias partieron directamente desde Espósito y su familia. En lo que refiere a las ideas de los clips que estuvo a cargo, fueron trabajadas de manera conjunta con la artista. “Los dirijo con Lali porque ella realmente está en todo, tiene algo muy bueno que es que propone cosas, pero, también sabe escuchar. Estuvo buena la experiencia porque yo no estaba acostumbrado a su estética, de pop star joven con un lenguaje medio mainstream. En los tres videos logramos hacer cosas diferentes, pero siempre transmitiendo su personalidad”, manifestó.

LAS CLAVES

Los directores coincidieron en que gran parte de los videoclips, por cuestiones de presupuesto y optimización de recursos, los filman en un mismo día, con ciertos casos que se extienden a dos o más jornadas de rodaje. Respecto a las claves a la hora de desarrollar un videoclip hoy en día, los entrevistados explicaron:

“Hay que tener en cuenta el público del artista. Lo otro es el dinero, cuánta menos plata, más original y simple de producir tiene que ser la idea, ahí se ve el talento”, argumentó Nicoli.

“Hay que hacer un balance entre los recursos, ya sea de dinero o de valor de producción que tiene una productora, un artista y lo que se pueda poner a disposición, después, el tiempo que uno tiene para hacerlo y, por otro lado, el contexto, es decir, evaluar cuál es el target del artista y hacer algo que este como mínimo a nivel y que llame la atención”, consideró Mariano Dawidson.

“Los videoclips tienen la ventaja de ser productos casi experimentales o vanguardistas, entonces, siempre hay libertad respecto a cómo se tienen que hacer. Si a nivel comercial un artista es muy grande, uno tiene que respetar que esté, por lo menos, un 30% de la canción cantando en cámara”, contó Cambre y, a su vez, agregó: “He hecho artistas muy populares en los que uno sabe qué es lo que su público quiere ver. Lo que tiene el videoclip es que lo ve muchísima gente ante cualquier otro tipo de obra. Entonces, está bueno respetar lo que los fans quieren y, también, poner un poco de lo tuyo y ahí combinar”.

“Mi experiencia como director es sobre todo en publicidad. Descubrí que tiene algo en común con los videoclips que es la efectividad de la imagen. En la publicidad hay que condensar por ahí en 30 segundos un montón de cosas, cada plano tiene que ser potente, y el videoclip todo el tiempo tiene que estar bueno, al poner pausa siempre se tiene que ver algo impactante”, comparó Diego Berakha.

EL DESAFÍO DE LA ACTUACIÓN

Hay ciertos videoclips en los que los artistas se convierten en los personajes protagónicos o secundarios de la historia que se desarrolla en el cortometraje musical. No obstante, en otros casos, se decide que los músicos no formen parte del relato ficticio narrado, ya sea por elección de los artistas o de quienes están a cargo de la dirección.

“Hay músicos que prefieren no aparecer y otros que se divierten con actuar. Suelo filmar videos cinematográficos con una historia detrás y eso lleva a mezclar actores con músicos. Si es primer corte del disco, está garantizada la aparición de la banda, actuando, tocando o lo que sea; pero tienen que estar”, consideró Nicoli.

Para Cambre en sus propuestasde videoclips también plantea cómo ve al artista respecto a su posicionamiento y analiza cómo sacar lo mejor de él. "Si veo que está direccionado a actuar y tiene esa impronta, seguro lo voy a poner como protagonista de la historia, además de protagonista del clip. Sin embargo, en mis videos suele estar dentro del relato, pero no como un personaje protagónico sino como secundario o narrador. Me gusta meterlo en un gran relato y no separar performance, osea la parte del cantante, y la historia actuada”.

“Generalmente, surge de la canción y es algo consensuado. A mí me gustan los videos en donde los artistas son los protagonistas del relato, cuando puedo hacerlo lo hago. Los músicos, aunque sean muy buenos performers, les cuesta actuar, a menos que hayan estudiado actuación. En general, cuando tienen que hacer de otros les cuesta porque tienen que olvidarse de quienes son ellos y ponerse en la piel de otros”, sostuvo Dawidson.

Berakha contó con Lali Espósito como protagonista, quien es actriz y ha recorrido diversos géneros a lo largo de su carrera. A su vez, la pop star argentina se destaca en el baile, por lo que aportó un recurso extra. “Una cosa muy loca que aprendí con ella en 'Besarte mucho' es que había un momento donde teníamos que incluir bailarinas y coreografía, yo le decía que no tenía nada que ver con la historia, pero ella me respondió: 'No importa, en este tipo de videoclips hay un momento que se rompe la línea narrativa, aparecen bailarinas y está bien', y era verdad. Ella tiene en la cabeza todos los aspectos del proceso por sus años de experiencia en rodajes”.

EL DETRÁS DE ESCENA

“Sin querer queriendo”- Lali, Mau y Ricky

“Me llamó Majo, la mamá de Lali, cuando estábamos editando 'Besarte mucho', yo estaba jugado con los tiempos. Pero Majo es muy querible y medio que me tiré a la pileta y me animé a planificar un clip en muy poco tiempo, en el que la propuesta era matarnos de risa, diferente al anterior que era una historia más planificada; me gustaron las diferentes mecánicas. Yo sabía que Lali es crack y me iba a dar planos copados y cosas graciosas, pero Mau y Ricky eran una incógnita para mí, sin embargo, resultaron ser muy carismáticos y divertidos. Fue una comunión en la que los tres entendieron todo y propusieron cosas. En un momento del videoclip, Lali se cayó y golpeó fuerte. Cuando lo estaba editando, le pregunté por WhatsApp si le gustaba, en joda, y me sorprendió cuando me dijo que sí, que tenía que ir”, contó entre risas Diego Berakha.

“Qué hago yo”- Dread Mar I

“Ese video lo hicimos en San Martín de los Andes. Mariano iba a esquiar y había como una propuesta de gente del lugar que nos daba todo, desde el hospedaje hasta los elementos. La fecha se fue corriendo y terminamos cayendo la primera semana de las vacaciones de invierno. Cuando llegué con tres compañeros, Mariano y su manager, lo que teníamos desapareció y no nos podían dar nada por la fecha. Entonces, tuvimos que encarar una producción sin tener nada e inventando todo, con la nieve hasta la cintura y viendo cómo filmar. Fue muy caótico, pero el video quedó buenísimo y fue una gran experiencia, aunque en el momento la sufrí”, relató Mariano Dawidson.

“Frijoles”- Los Caligaris

“Teníamos que filmar a los músicos, que son un montón, en un ambiente chico. Les pedimos que no trajeran gente, pero vinieron con un bondi de amigos. Terminamos siendo 60 en ese ambiente. Había cordobeses por todos lados: barras de Talleres, de Belgrano, era un quilombo, pero estuvo muy divertido todo”, recordó Gabriel Nicoli.

"Atado Entre Tus Manos" - Tommy Torres y Sebastián Yatra.

Yatra tiene shows casi todos los días en distintas partes del mundo. Entonces, tenía dos días libres, uno en Cartagena y otro en Córdoba. Elegí filmar en Mar del Plata porque me daba la melancolía que quería transmitir en el clip, con la fotografía en blanco y negro. Pero pasaron mil cosas con ese clip, un día antes de rodar hubo paro nacional, entonces los artistas llegaron de manera rarísimas y yo, que estaba en Puerto Rico filmando otro videoclip, no tenía vuelo. Por lo tanto, me tuve que ir desde ahí a Montevideo, de Montevideo a Buenos Aires y de Buenos Aires a Mar del Plata, fueron 30 horas sin dormir para llegar a filmar”, narró Joaquín Cambre.

HACIA LA PANTALLA GRANDE

Cambre estrenó en marzo de este año el film Un viaje a la luna (2018), protagonizado por Ángelo Mutti Spinetta y Ángela Torres. “No es una película videoclipera porque no es su dinámica, pero sí tomé muchas cosas de cómo filmar, de cómo aprovechar recursos pequeños que uno tiene en los videoclips para explotarlos y que se vean espectaculares. Porque en los clips uno filma en un día entre 20 y 60 planos”.

Nicoli estrenó el documental El verano siguiente (2014), centrado en la banda No te va gustar y 2001: mientras Kubrick estaba en el espacio (2016), con las actuaciones de Alan Daicz, Malena Villa y Esteban Lamothe, dentro del reparto. “Antes de filmar videoclips hice documentales y publicidad, después, pasé al cine usando las herramientas de esos mundos. Es un gran terreno experimental para llegar seguro al set de una serie o una película”.

Mariano y su hermano Eric estrenaron el film La sangre del gallo (2015), con actores y actrices como Susana Varela y Santiago Pedrero. “Cuando estudiaba hice cortos, en los que aprendí la técnica y el proceso de una filmación. Después, tardamos como diez años hasta la primera película, entonces, los videoclips fueron nuestro entrenamiento. En ellos no solo dirigimos, sino que pasamos por todos los roles y eso está buenísimo ya que a la hora de rodar uno sabe lo que se siente estar en los pies del otro y ayuda a comunicarse mejor”.

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