EscribiendoCine
12/07/2018 14:02

¿Corre, Forrest, corre? ¿Quién corre en Apuesta máxima (Runner, Runner, 2013) y por qué motivo? El título original de la película no da pistas sobre su trama. Lo único que podemos ver a simple vista es un elenco muy glamuroso (Ben Affleck, más conocido por Argo (2012), Justin Timberlake, el novio ideal de las adolescentes de principios de siglo, y el irresistible Leonardo DiCaprio, tres años antes de ganar su merecido Oscar).

Apuesta máxima

(2013)

¿Qué se oculta entonces detrás de este título tan enigmático? De hecho, Apuesta máxima no tiene ninguna relación con el deporte, con el running o con persecuciones policiales. Apuesta máxima es un término propio de la jerga del poker que se emplea para definir al jugador que completa su mano (normalmente ganadora) usando las dos últimas cartas repartidas. ¿Sorprendido?

No es ninguna coincidencia: la trama de la película gira en torno al juego online. El personaje principal, Richie Furst (Justin Timberlake), no puede acceder a la beca que necesita para entrar en Princeton por haber hecho carrera en Wall Street anteriormente. Así pues, decide jugar online para pagarse la universidad.

Un día, jugando a poker online, pierde 17.000 dólares contra un adversario sospechoso. Por si alguien tiene dudas, el poker online es igual que el poker que se juega en el casino pero desde casa. No hay que confundirlo con el video poker. De hecho, se trata de dos juegos totalmente diferentes.

Richie decide jugar a poker online para pagarse los estudios porque el poker es un juego en el que se PUEDE ganar. Las probabilidades de éxito dependen de tu habilidad y de la habilidad del adversario, mientras que en el video poker todo depende del generador de números aleatorios, como ocurre con las tragaperras. A pesar de que hay estrategias de video poker que aumentan las posibilidades de ganar, el mejor resultado teórico posible sigue estando limitado por la máquina.

Richie estaba convencido de estar jugando contra otras personas, pero al perder su dinero y comprobar las estadísticas de juego percibe que algo falla. Decidido a demostrar que ha sido estafado y a reclamar su dinero, vuela a Costa Rica para reunirse con el dueño de un imperio del juego online, Ivan Block (Ben Affleck), y mostrarle las estadísticas. Cuando Ivan las ve, despide a los codificadores que hackearon el sistema y le propone a Richie que trabaje en el sitio web de su negocio.

Este giro no es el único golpe de guión de la película. Tras recibir el dinero de Ivan, Richie se olvida de sus estudios en Princeton e inicia una relación con Rebecca (Gemma Arterton), mano derecha y antigua amante de Ivan, a quien no le molesta la situación.

Antes hemos dicho que Timberlake era el novio ideal de las adolescentes de principios de siglo, pero aquí pierde todo su encanto interpretando a un personaje llano y nada sofisticado que, tras perder el interés por los estudios, tiene como única motivación el dinero de Ivan. Justin es un gran actor y lo ha demostrado en películas como Red social, pero el papel de Richie Furst no es su mejor interpretación.

El personaje de Affleck es la piedra angular de la historia. Al principio, parece un hombre inteligente y amable, pero al final resulta ser el malo de la película. Es elegante y arriesgado y es el encargado de dar un vuelco a la trama. Si el film fuera más dramático, podríamos considerar a Ivan como un nuevo Gatsby.

Gemma Arterton está bien en su papel de Rebecca Shafran, pero el personaje tampoco da para mucho. Lo único que tiene que hacer es poner ojitos y sonreír. Su relación con Richie no convence, y ninguno de los personajes transmite los sentimientos que se supone que tienen.

En cuanto a la atmósfera general de la película, podríamos alabar su localización exótica y la verosímil representación de la vida de alto standing. Pero tampoco. La mayoría de las escenas se rodaron en Puerto Rico (el resto se grabó en Princeton), pero el equipo nunca pisó Costa Rica. El director intenta convencernos de que el film se desarrolla lejos de Estados Unidos, pero no lo consigue.

Para pasar un buen rato, la película está bien. Si se busca un thriller criminal pero sin tramas complicadas ni empatizar con los personajes, esta película es para ti. Es ideal para ver después de un día duro o con amigos, pero carece de valor cinematográfico. Así pues, si quieres un thriller real con grandes dosis de tensión, busca en otro lado.

Veredicto: A pesar de su brillante elenco, Apuesta máxima solo da para huir corriendo.

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