Matías E. González
20/05/2018 13:41

Impacto. Ese fue uno de los principales efectos que generó la serie estadounidense 13 Reasons Why en millones de personas alrededor del mundo. Tras la trágica muerte de Hannah Baker en la ficción, el suicido adolescente se convirtió en un tema de debate recurrente, tanto de los jóvenes como de los adultos, e incluso fue uno de los tópicos relevantes de ciertos medios de comunicación. La serie, basada en la novela Por trece razones (2007) de Jay Asher y adaptada por Brian Yorkey, acaparó las redes sociales como Twitter e Instagram, a través de los hashtags y comentarios, los cuales contenían opiniones a favor y en contra del desarrollo del producto audiovisual. A raíz del reciente estreno de su segunda temporada en Netflix, EscribiendoCine conversó con diferentes profesionales sobre el fenómeno de la ficción, el bullying y la cuestión del suicidio adolescente en Argentina.

Abzurdah

(2015)

13 RAZONES RUMBO A LA TRAGEDIA

La serie se centra en los estudiantes de preparatoria, Clay Jensen (Dylan Minnette) y Hannah Baker (Katherine Langford), quienes fueron compañeros de clase en la Escuela Liberty High y, a su vez, en el cine local, ya que ambos eran empleados allí. Los jóvenes se hicieron amigos e incluso Clay llegó a estar enamorado de Hannah. Todo cambió cuando la adolescente decidió quitarse la vida, lo que generó varias hipótesis en torno a su trágica determinación.

En la primera temporada, un grupo de cassettes llega a manos de Clay, quien forma parte de una cadena de alumnos involucrados, de alguna manera u otra, en la decisión final de Baker. A través de los audios de las cintas, los jóvenes escuchan las trece razones por las que Hannah se suicidó, que se presentan por medio de dolorosas declaraciones que dan cuenta del sufrimiento que estaba atravesando la adolescente.

A lo largo del relato, Clay se cruza con otros estudiantes y autoridades del Instituto, que ayudan u obstaculizan la búsqueda por conocer lo que se esconde detrás de la muerte de la joven. Entre ellos, se encuentran: Tony (Christian Navarro), Jessica (Alisha Boe), Justin (Brandon Flynn), Bryce (Justin Prentice), Alex (Miles Heizer), Zach (Ross Butler), Courtney (Michele Selene Ang) y el Sr. Porter (Derek Luke).

“Hola, soy Hannah, Hanna Baker. Ponte cómodo porque voy a contarte la historia de mi vida. Específicamente, por qué mi vida acabó. Si estás escuchando esta grabación, eres una de las razones”. Ese es el monólogo inicial que grabó la joven antes de quitarse la vida y con el que ubica en contexto a los futuros oyentes de las cintas, quienes de manera directa o indirecta, contribuyeron a su desenlace.

En la segunda temporada, Clay y los demás protagonistas de los cassettes, ya tienen conocimiento de su contenido y saben la verdad de los acontecimientos. La aparición de fotografías polaroids, marca los próximos hechos de la serie. “Hannah no fue la única”, lleva inscripta una de las imágenes que recibe Clay en su casillero de la escuela.

UN FENÓMENO CONCIENTIZADOR

La serie logró posicionarse no solamente como una de las más vistas del 2017, sino que además, se convirtió en uno de los productos audiovisuales más mencionados en las redes sociales. Si bien fue visto por gente de diferentes edades, su público principal fueron los adolescentes y jóvenes adultos. Patricio Vega, guionista de cine y televisión, además de director y docente en la escuela El Laboratorio de Guión, analizó el impacto de la ficción.

“Se propone como una ficción concientizadora. Eso, que en otros casos podría arruinar completamente la propuesta, acá funciona muy bien, porque hay un hecho trágico, irreversible: Hannah murió y ningún personaje podrá traerla a la vida nuevamente. Esto hace que cualquier explicación posible, cualquier arrepentimiento, cualquier remordimiento por parte de los personajes sea inútil”, describió Vega. “Todo se reduce a tratar de entender lo inentendible y asumir una culpa tardía. Esta decisión libera a la serie de lo que, en otras ficciones, resulta un tranquilizador cambio de actitud de los 'villanos'. La aleja del consumo liviano”, añadió.

Según el director de El Laboratorio de Guión, “Hannah es víctima y victimario al mismo tiempo. En su macabro plan parece disfrutar, desde el otro mundo, al ver cómo le arruina -uno por uno- la vida a aquellos que supone son los culpables de su sufrimiento”.

En cuanto al furor de la ficción entre los jóvenes, Patricio explicó que todo lo que refiera a una cuestión tabú es atractivo para los adolescentes. “Lo prohibido, aquello de lo que no se puede hablar, lo que el mundo adulto no quiere decir o no sabe cómo decir”, argumentó.

Respecto a los productos destinados al target analizado, el guionista consideró que no hay muchos proyectos orientados a ese público y, cuando los hay, en general, caen en la historia aspiracional. “El chico o la chica que, para lograr reconocimiento, debe ser exitoso, ya sea cantando, jugando al fútbol o emparejándose con otro de una clase social más alta. Las ficciones de Cris Morena se hicieron cargo, al menos, de la revolución hormonal de los jóvenes agregando sensualidad a las historias, aunque siempre desde un 'mundo de diseño'”, opinó Vega. Por otra parte, destacó la película Abzurdah (2015), dirigida por Daniela Goggi y protagonizada por Eugenia Suárez, debido a la crudeza del film, en el que no hay tantas concesiones.

EL SUICIDIO ADOLESCENTE

Desde los primeros minutos de la serie, el relato de un hecho trágico como es el suicidio de Hannah Baker, capta la atención de la audiencia y la mantiene cautiva a lo largo de la historia. El producto audiovisual exige, en cierto sentido, una reflexión acerca de las situaciones que, si bien se cuentan en el marco de una ficción, también se presentan en la realidad. Según datos estadísticos brindados por la Asociación Civil Aralma (Centro de Asistencia, Investigación y Capacitación en Infancia, Adolescencia y Familia) acerca de la tasa de suicidios, Argentina se ubica en tercer lugar entre los países de la región (detrás de Bolivia y Uruguay), con 14,2 muertes por cada 100.000 habitantes (información brindada por el último informe de la Organización Mundial de la Salud).

El sector de la población con mayor tasa de suicidio es el de los jóvenes, sobre todo, los que tienen entre 15 y 24 años. La Lic. En Psicología y Directora de Aralma, Sonia Almada, explicó que el principal factor que lleva a tomar esa drástica decisión es el desamparo. “Un/a joven puede llegar a este desmoronamiento psíquico, por una profunda tristeza, donde ya no encuentra una red donde apoyarse, donde no hay otro a quien acudir, cuando se lo deja completamente solo”. Asimismo, Almada determinó que las situaciones familiares adversas, así como también los malos tratos en la infancia, lastiman psíquicamente a las personas, quienes luego, presentan mayores trastornos psicológicos que pueden llevar a terminar con su propia vida.

Tristeza, depresión, anhedonia, falta de interés en las actividades que solían hacer y en las relaciones interpersonales, autoencierro, baja autoestima, son algunas de las señales que presentan los jóvenes más vulnerables al pensamiento suicida. “El adolescente se muestra hipercrítico consigo mismo y con el entorno, como si no se aprobara y no sintiera amor por sí mismo”. La Directora de Aralma, indicó que, el primer paso para ayudar a los jóvenes que atraviesan esas situaciones es escucharlos, darles el tiempo y espacio para expresarse, que tengan la confianza para contar su dolor con alguna persona u institución. A su vez, señaló que se debe consultar con un profesional de la salud para que determine el tratamiento adecuado, luego de un diagnóstico integral de la situación física, emocional y social de la persona.

Por otra parte, Sonia Almada, opinó acerca del desarrollo de la primera temporada de 13 Reasons Why. “Me pareció muy interesante para visibilizar las múltiples violencias que puede padecer un/a adolescente, sin que nadie de su entorno lo note. Muchas veces las instituciones y las familias no están preparadas para escuchar a los jóvenes, dejándolos solos en situaciones críticas que pueden llevarlos a situaciones de derrumbe psíquico y la serie lo muestra detalladamente”.

EL BULLYING EN ARGENTINA

Tal como se titula la canción principal de la ficción, Juego de supervivencia (Game of survival, 2016), la historia plantea al ámbito escolar como un escenario donde los jóvenes son víctimas de perversos fenómenos como es el bullying. La Directora del Equipo Anti Bullying Argentina (ABA), Lic. Lucrecia Morgan, habló acerca de la importancia del producto al abordar problemáticas que atraviesan a los adolescentes.

13 Reasons Why puede ser una oportunidad, en tanto sea utilizada como un disparador, para que los adultos conversen sobre estos temas con los jóvenes. Es importante que los adultos puedan acompañar a los adolescentes conversando sobre estas problemáticas y orientándolos en temas complejos como el acoso escolar, abuso sexual, consumo de sustancias, suicidio, entre otros. Muchas de estas, se pueden prevenir si se cuenta con más información y con el acompañamiento de adultos formados y preparados en estas temáticas”, argumentó Morgan.

Según la información brindada por el Equipo ABA, el Bullying es una forma de maltrato, normalmente intencionado, que se da en el marco de la escuela, de un estudiante (o grupo de estudiantes) hacia otro, generalmente más débil, al que se convierte en su víctima habitual. Suele ser persistente, puede durar semanas, meses e incluso años. El maltrato puede ser: físico, verbal, social o virtual (ciberbullying).

La Directora del Equipo ABA indicó: “Es importante alentar a las víctimas a que cuenten lo que les sucede y pidan ayuda a los adultos. Muchas veces el miedo hace que guarden en silencio lo que les está pasando. Una vez que el chico se anima a hablar, es importante transmitirle determinación y positivismo, que sepa que no está solo y que lo van a ayudar”. A su vez, explicó: “A los espectadores hay que alentarlos a que intervengan y que no se queden callados, si nadie hace nada, entonces lo estamos avalando. En cuanto a los agresores, hay que trabajar con ellos para enseñarles formas alternativas de relacionarse con sus pares que sean más adaptativas. Ellos también son víctimas, en tanto que son chicos que necesitan, también, de la intervención de los adultos para poder cambiar sus comportamientos por conductas pro sociales”.

Desde hace ocho años, el Equipo ABA trabaja en el abordaje y la prevención de la violencia y el acoso escolar, desde una perspectiva integral y basada en la evidencia. Cooperan con instituciones educativas y municipios, ofreciendo capacitaciones y talleres para todos los integrantes de la comunidad educativa: directivos, docentes, padres y alumnos, entre otros. Además, el organismo ha desarrollado un “Programa Integral para una Convivencia Pacífica en el Aula”, el cual consiste en un ciclo de capacitaciones a la comunidad educativa, para que cuente con las herramientas necesarias y así logre una convivencia áulica pacífica.

PARA COMUNICARSE CON:

- ARALMA: www.aralma.org.ar

- EQUIPO ABA: www.equipoaba.com.ar // info@equipoaba.com.ar // FB: @AntiBullyingArgentina

LÍNEAS GRATUITAS DE PREVENCIÓN DEL SUICIDIO:

Ante un suicidio en curso o peligro inminente para usted o para terceros llame, vía telefónica, al 135 (desde Capital y Gran Buenos Aires) o al (011) 5275-1135 (desde cualquier punto de Argentina).

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