Matías E. González
23/12/2017 12:40

El 2 de abril de 2017 se cumplieron 35 años del comienzo de la Guerra de Malvinas, la cual dejó cientos de soldados argentinos muertos en combate, más de mil heridos y centenas de suicidios en suelo argentino. El conflicto bélico fue uno de los capítulos más tristes de la historia argentina y varios cineastas han llevado los hechos a la pantalla grande. Este año, a través de los largometrajes Soldado argentino, sólo conocido por Dios (2016), dirigido por Rodrigo Fernández Engler; y de QTH (2016), a cargo de Alex Tossenberger, la cuestión Malvinas arribó nuevamente a los cines.

Soldado argentino, sólo conocido por Dios

(2016)

Numerosos largometrajes han abordado la guerra entre los argentinos y los ingleses a lo largo de los años en el cine nacional. Más allá de las diferencias en el impacto y en la recepción de cada una de las películas, todas ellas han hecho referencia al conflicto bélico: desde Los chicos de la guerra (1984) dirigida por Bebe Kamin hasta Iluminados por el fuego (2005) a cargo de Tristán Bauer pasando por los documentales Malvinas, historia de traiciones (1984) de Jorge Denti y Hundan al Belgrano (1996) de Federico Urioste, entre tantos otros cortometrajes, mediometrajes y largometrajes.

En 2017, el año del 35º aniversario de la guerra, fueron Soldado argentino, sólo conocido por Dios, de Rodrigo Fernández Engler y QTH de Alex Tossenberger, las encargadas de recordar a los veteranos de Malvinas en la pantalla grande. La primera llegó a las salas el 6 de abril y aborda no solo el período de combate sino también las consecuencias de la guerra en los soldados. El protagonista del film es Mariano Bertolini, quien encarna a Juan Soria, un joven artista oriundo de Córdoba, que vive feliz con su familia y su novia Ana (Florencia Torrente). Luego de su ingreso al servicio militar, es enviado a la Guerra de Malvinas, donde se encuentra con otros combatientes como su amigo Ramón (Sergio Surraco), Gallego (Ezequiel Tronconi) y hasta con el Subteniente Quiroga (Fabio Di Tomasso). Si bien Soria regresa al país, las heridas de la guerra continúan latentes en su día a día. La segunda película arribó a los cines el 7 de septiembre y se centra en un grupo de marinos compuestos por: un suboficial (Oski Guzmán), un cabo (Jorge Sesán), y dos marineros (Gonzalo López Jatib, Juan Manuel Barrera), quienes cumplen con las acciones militares en el extremo oriental del Canal Beagle con la misión de controlar el tráfico marino durante el conflicto bélico.

“Creo que esta es una película necesaria e inteligente, no porque la hicimos nosotros. Es necesaria porque tiene drama y acción, pero denuncia también el número de suicidios (entre enero y febrero se suicidaron 23 personas que participaron en la guerra).Habla de soldados no reconocidos, de los veteranos de guerra. Por eso para mí es una película urgente y celebro que se esté hablando de Malvinas, mal o bien, pero se habla”, explicó Rodrigo Fernández Engler sobre su película en una entrevista realizada por EscribiendoCine.

“El film tiene varias lecturas y objetivos. Primero mantener viva la memoria del conflicto como parte importante de la historia argentina. Luego, mostrar que esa historia no pertenece solo a los excombatientes sino que ese acontecimiento le pasó a todos los argentinos. Por último, la película tiene argumentos para significar aquellas cuestiones del manejo de la autoridad y de la información de absoluta actualidad”, describió Alex Tossenberger.

Si bien cada cineasta contó con diferentes fuentes para la preparación, ambos tuvieron un punto en común, ya que más allá de coincidir en la temática, tanto Rodrigo como Alex tuvieron conversaciones con los veteranos de Malvinas, y gracias a sus aportes aumentó aún más el realismo en cada historia. Además de brindar destacables actuaciones, los films tuvieron locaciones que enmarcaron de manera verosímil el relato. En Soldado argentino, sólo conocido por Dios se filmaron escenas en Punta Alta, en Puerto Madryn y en Córdoba; mientras que QTH tuvo espacios de rodaje como el Canal Beagle.

La película dirigida por Rodrigo Fernández Engler presentó un relevante recorrido comercial ya que llegó a superar los 47.000 espectadores, teniendo en cuenta que se trató de un largometraje independiente. El film tuvo su avant premiere en un complejo de cines en Palermo y más allá de la presencia del equipo actoral y técnico, estuvieron ex combatientes, generales y almirantes de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, uno de los momentos más significativos de la noche fue la asistencia de los soldados de la sección Gatos, de la Compañía C.

En cuanto a los festivales de la industria cinematográfica, ambas películas estuvieron presentes en diferentes certámenes tanto a nivel nacional como internacional, por lo que se demuestra que los hechos ocurridos en el conflicto bélico de Malvinas son de interés local y mundial. En el caso de QTH se proyectó en el 31 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y en el Festival de Cine y Derechos Humanos de Madrid, entre otros. Mientras que Soldado argentino, sólo conocido por Dios participó en el 31 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata,  el la 4 edición del Festival Internacional de Cine de las Alturas (en el que además ganó como Mejor Película de Ficción por el Voto del Público y Florencia Torrente fue premiada por su actuación), y en el FICiP: Argentina Festival Internacional de Cine Político, entre otros.

“Hoy canto para aquellos otros, para que no muera el recuerdo, aquellos que se fueron, aquellos que ya nunca volvieron, aquellos otros… somos nosotros”, dice un fragmento de la canción Aquellos Otros, compuesta y cantada por Alejandro Lerner para la película Soldado argentino, sólo conocido por Dios. Dicha frase guarda consigo una acción fundamental en la cuestión Malvinas: el recuerdo…el recuerdo de los veteranos que dieron todo por la Patria. Por eso es de sumo valor la continuidad de proyectos audiovisuales referidos al tema, para que la lucha de nuestros veteranos de Malvinas esté siempre presente en la memoria de todos los argentinos.

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