Rolando Gallego
21/03/2017 12:09

Recientemente una nota de la revista Variety acercaba a la industria el nombre de una actriz que para el público norteamericano resultaba ignota. Con sus recientes nominaciones al Oscar y el Globo de Oro a la mejor actriz por Elle - Abuso y seducción (Elle, 2016) de Paul Verhoeven, que se estrenó en el país este jueves, el título decía “Isabelle WHOppert”, hablando de Isabelle Huppert y también del desconocimiento por su trabajo.

Elle - Abuso y seducción

(2016)

La actriz francesa ha forjado una carrera sólida, marcada por su colaboración con realizadores de la talla de Claude Chabrol, Michael Haneke, Jean-Luc Godard, Marco Bellocchio, Hong Sang-soo, Wes Anderson, Michael Cimino, entre otros, generando una infinidad de propuestas cada una diferente de la anterior.

Tal vez ese desconocimiento es el que hizo que Emma Stone le arrebatara el Oscar a la mejor interpretación 2016, ya que si bien la joven está correcta en La La Land: Una historia de amor (2016), no se puede comparar con la controversial Michele que Huppert compone en Elle - Abuso y seducción, una mujer que toma decisiones pensando en sí misma y que termina encerrada en sus propias miserias y dolor.

Desde sus inicios en la década del setenta, sus interpretaciones estuvieron marcadas por su compromiso con los relatos de los que participaba, pero también con sus roles, marcados por papeles con fuerte impronta social, disruptivos y que la han configurado como una de las actrices más importantes de Francia, pero también del mundo, ya que continuamente colabora con directores de otras latitudes configurando así una multiplicidad de orígenes de sus películas, de hecho Elle - Abuso y seducción es Alemana, y su trascendencia supera al país del que proviene.

Vino en dos oportunidades a Argentina, una como invitada especial del BAFICI en 2015, y en 2016 volvió para la Semana de Cannes, tradición que copa el cine Gaumont en diciembre, para dar una masterclass y acompañar a la película que la puso en el candelero.

Desde su debut en 1971 con Le Prussien de Jean L'Hôte, un telefilm con un rol menor, no ha parado de rodar. Así, un promedio de cuatro películas al año la posicionan, además, como una cara visible para los cinéfilos, quienes la siguen con asiduidad en cada una de sus aventuras en la pantalla grande.

De los setenta se destacan algunas participaciones en ya clásicos como La dentellière (1977), Dupont Lajoie (1975), Les soeurs Brontë (1979), ó Violette Nozière (1977). En los ochenta es convocada para protagonizar films como Loulou (1980), Passion (1982), Las puertas del cielo (1980), Un asunto de mujeres (1988) y Örökség (1980). La década del noventa la consolida como intérprete, viajando por el mundo con películas como La Ceremonia (1995), Amateur (1994), Madame Bovary (1991), o, Las afinidades electivas (1996).

El nuevo siglo la acerca a las nuevas generaciones en roles impactantes y controversiales, que ubican y generan, además, espacios diferentes para la actuación. De este período se destacan Los destinos sentimentales (2000), Gracias por el chocolate (2000), La profesora de piano (2001), 8 mujeres (2002) y Deux (2002).

En los últimos años producciones como Home (2008), Villa Amalia (2009), la voz en El fantástico Sr. Fox (2009), La bella addormentata (2012), En otro país (2013), y propuestas inéditas como El porvenir (2016) o El valle del amor (2016), que la terminan de consolidar como la estrella y actriz que es, además de brindarle un reconocimiento con lauros y cada vez más trabajo, que la perfilan como una de las preferidas de la industria y el público.

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