Matías E. González
27/12/2016 13:23

“No somos seres racionales, más bien somos seres emocionales que razonan”, afirma el Dr. López Rosetti, y este principio puede ser observado en la ópera prima de Fernando Salem, Cómo funcionan casi todas las cosas, película que lleva catorce meses Ininterrumpidos en cartel y se convirtió en una de las revelaciones del año.

Cómo funcionan casi todas las cosas

(2015)

“¿Qué es ser feliz? ¿Cuál es tu vocación? ¿Existe el amor para toda la vida? ¿Existe la vida después de la muerte?” Son algunos de los interrogantes que se plantean a lo largo de la película y cuyas soluciones aparecen escritas en la enciclopedia que vende la protagonista del film, Celina. Sin embargo, estas respuestas son subjetivas ya que responden a preguntas que según la vida de cada persona tendrán una explicación diferente, la felicidad no es para todos lo mismo, algunos creen en la vida después de la muerte, mientras que otros niegan rotundamente esta teoría, y así se puede continuar con cada uno de los ítems analizados.

Las preguntas que aparecen en Cómo funcionan casi todas las cosas son las mismas que nos hacemos cada uno de nosotros cuando nos ponemos a reflexionar sobre nuestro aquí y ahora, o cuando recordamos el pasado o pronosticamos nuestro futuro, también surgen cuando nos reunimos con familiares y amigos o hasta incluso cuando asistimos a alguna sesión de terapia. Es por este motivo que Cómo funcionan casi todas las cosas se convirtió en uno de los éxitos cinematográficos del 2016, aunque su estreno comercial haya sido en las últimas semanas del 2015. Porque Fernando Salem se adentró en lo más profundo del corazón de cada uno de nosotros, llevándonos a reflexionar a partir de una idea tan simple como compleja a la vez: “En algún momento nos vamos a morir”, está en nosotros cómo hacer nuestro paso por la vida. Para ello eligió un género tan particular como es una road movie (“película de carretera”), donde los personajes atraviesan una serie de obstáculos a lo largo del camino, son personas que parten de un punto determinado con objetivos seguros, pero a su vez con muchas incertidumbres que los mantendrán en vilo a lo largo del viaje.

La cinta se centra en Celina, quien tras la muerte de su padre se convierte en vendedora de libros puerta a puerta, con el fin de recaudar el dinero necesario para viajar a Italia y encontrase con su mamá. Sin embargo, durante su travesía de ventas a través del desierto, descubre que su progenitora vive más cerca de lo que ella imaginaba. Salem creó personajes que fueran diferentes entre sí, en cuanto a aspectos físicos y de la personalidad, pero en todos se presentan las preguntas existenciales de la vida. Por eso aparecen personajes como Celina (interpretada por Verónica Gerez), Raquel (por Pilar Gamboa), Goldberg (por Rafael Spregelburd), Nelly (por Marilú Marini), Sandro (por Esteban Bigliardi), Brian (Vicente Esquerre), Aldo (por Sergio Pángaro), Nora (por Miriam Odorico) y Rita (por María Ucedo), entre otras actuaciones, que acompañan a los espectadores en este camino.

La fotografía y la banda sonora de la película son el complemento justo a la narración presentada. Que la travesía sea a través del desierto sanjuanino cierra de manera acertada la metáfora de la vida en situaciones de desolación, soledad y crisis tanto internas como externas. El meticuloso trabajo de Fernando Salem y el equipo técnico de la película, se observa en la composición y el mensaje de cada plano, que no tienen nada que envidiarle a una producción hollywoodense.

Lo sorprendente de Cómo funcionan casi todas las cosas es su estadía de 14 meses ininterrumpidos en cartelera. Se estrenó comercialmente el 12 de noviembre de 2015 y continuó proyectándose semanalmente todos los sábados del 2016 a las 18 hs en el Museo Malba con un muy buen número de espectadores en su haber. El factor del “boca en boca” fue primordial para el éxito de la película, que a pesar de no contar con un gran peso a nivel comercial, logró comprarse el afecto de cada persona que la veía y posteriormente la compartía socialmente, generando un efecto cadena de manera continua.

En cuanto a la crítica especializada en la industria cinematográfica, calificó positivamente al film y además destacó el gran debut de Fernando Salem en la dirección de un largometraje, lo cual le valió el premio como “mejor director” en el 30 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, además de que la película obtuvo dos nominaciones en los Premios Cóndor de Plata 2016 (mejor ópera prima y mejor guión original) y recientemente recibió cuatro nominaciones a los Premios Sur 2016 (mejor ópera prima, mejor guión original, mejor actriz revelación para Verónica Gerez y mejor actriz de reparto para Pilar Gamboa). Sin embargo, los reconocimientos trascienden los límites del territorio argentino ya que Cómo funcionan casi todas las cosas también participa en festivales y competencias internacionales, como es el caso del 65 International FilmFestival Mannheim- Heidelberg.

Si todo estaría escrito en la vida de cada uno de nosotros, las cosas funcionarían mecánicamente. Sin embargo, siempre está presente ese “casi” al que la película de Salem hace alusión y es el que modifica constantemente nuestro día a día y lo vuelve impredecible. Cómo funcionan casi todas las cosas se apoya sobre cimientos firmes (dirección, guión, actuaciones, aspectos técnicos) y es por eso que tuvo el sostén suficientemente fuerte como para estar más de un año en cartelera y difundir su mensaje función a función, aunque todavía tiene un largo trayecto por transitar. La próxima parada es en el Club Cultural Matienzo, donde se proyectará los miércoles 18 y 25 de enero, y el resto de los destinos irán surgiendo durante el recorrido del camino, tal como la vida y tal “cómo funcionan casi todas las cosas”.

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